El expresidente de Polonia y premio Nobel de la Paz Lech Walesa publicó hoy un video en redes sociales a modo de despedida por si no llegara a sobrevivir a una cirugía cardíaca a la que debe someterse, informó la prensa internacional.

“Les hablo desde el hospital; lo que ocurra luego, solo el tiempo lo dirá”, dijo Walesa, a quien debe practicársele mañana una sustitución programada de la batería de su marcapasos en medio de “complicaciones” clínicas, según su secretario.

“Así que, sin saber cuándo nos volveremos a ver, o si simplemente volveremos a vernos, me gustaría decir que hice todo lo que pude para servir a la nación”, afirmó el exmandatario, según la agencia de noticias AFP.

Walesa, de 77 años, no especificó detalles del estado de su salud, pero sugestivamente agregó: “Hasta la próxima, si el destino me permite seguir en esta Tierra un poco más. Si no, recen por mí.”

Su secretario, Marek Kaczmar, afirmó que Walesa se internó para someterse a “una sustitución” programada de la batería de su marcapasos, y advirtió que “hay complicaciones” que no describió.

Añadió que la cirugía estaba prevista para mañana “salvo si los exámenes muestran que hay que intervenir inmediatamente”.

En 1980, cuando trabajaba en los astilleros de Gdansk, Walesa sorprendió al mundo al encabezar una huelga de 17.000 obreros.

El movimiento obligó a las autoridades comunistas a reconocer de mala gana al primer y único sindicato independiente del país -y primero de todos los países de la órbita soviética-, Solidaridad, y Walesa se convirtió en el artífice de una transición pacífica del comunismo a la democracia en Polonia.

El también activista humanitario ganó el Nobel de la Paz en 1983, presidió Polonia entre 1990 y 1995 y, tras perder en segunda vuelta las elecciones de este último año, en las que aspiraba a ser reelecto, volvió a trabajar un tiempo como electricista en los astilleros de Gdansk.

En 2000 volvió a postularse a la Presidencia pero apenas obtuvo poco más de 1% de los votos en la primera vuelta. (Télam)