El juicio a Roberto Castillo, acusado de ser uno de los instigadores del asesinato de la activista indigenista y ambientalista Berta Cáceres en 2016, fue suspendido hoy, cuando debía tener lugar su segunda audiencia, informaron fuentes vinculadas al caso.

El proceso fue suspendido -por cuarta vez- hasta nuevo aviso a causa de una recusación interpuesta por la defensa de Castillo, que deberá ser resuelta por la Corte de Apelaciones, informó el abogado de la familia de la víctima, Víctor Fernández, en conferencia de prensa, según la agencia de noticias Sputnik.

La diputada Olivia Zúñiga, hija de Cáceres, opinó en Twitter que el juicio fue aplazado “por nuevas maniobras dilatorias de la defensa”.

La legisladora agregó que “las acciones de la defensa no solo obstaculizan la justicia para las víctimas y el pueblo hondureño, sino que demuestran la mala labor de los abogados defensores que perjudican a su representado”.

El juicio oral a Castillo, a cargo del Tribunal de Sentencia de Tegucigalpa, comenzó ayer.

Castillo, ex presidente ejecutivo de la empresa Desarrollos Energéticos S.A. (DESA), fue detenido en marzo de 2018 en el aeropuerto de San Pedro Sula, en el norte de Honduras, cuando al parecer pretendía salir del país.

DESA impulsaba la construcción en territorio de la etnia lenca de una represa hidroeléctrica a la que se oponía Cáceres por considerar que causaba daños al ambiente.

Cáceres fue asesinada en su casa por sicarios el 2 de marzo de 2016.

Zúñiga afirmó que sus abogados presentaron pruebas de un pago realizado a Castillo por Daniel Atala que coinciden con conversaciones relacionadas con un supuesto apoyo a una estructura sicarial, ocurridas dos días antes del asesinato de Cáceres.

Atala es miembro de la poderosa familia Atala Zablach, propietaria de DESA.

“Pago de más de 1.200.000 dólares de una empresa de Daniel Atala al señor David Castillo, pocos días antes del asesinato mi mamá, Berta Cáceres. ¿Podría ser un pago por la comisión del crimen?”, dijo Zúñiga en Twitter. (Télam)