Pese a la ola de calor del inicio del verano del hemisferio norte y las advertencias desde Estados Unidos, el número de inmigrantes detenidos en la frontera con México por intentar entrar al país sin papeles volvió a crecer en junio, según informaron hoy las autoridades.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) informó que un total de 188.829 personas fueron detenidas, un 4,5% más que en mayo, cuando fueron entre arrestadas y expulsadas 180.641. La diferencia es aún más significativa cuando se la compara con la de junio de 2020, en pleno cierre total por la pandemia: poco más de 33.000.

Nuevamente, los menores solos y las familiares representaron una porción muy significativa de los detenidos.

Más de 15.200 chicos y adolescentes solos fueron detenidos y Estados Unidos prometió buscarles una forma de permanecer en el país. Además, las familias con menores superaron las 55.800 personas arrestadas, lo que representa un 25% más que en mayo.

Aproximadamente un tercio de los detenidos en junio eran de México, y otro grupo importante de tres países centroamericanos -el llamado Triángulo Norte conformado por Honduras, Guatemala y El Salvador- y Ecuador. Una porción menor provenía de Venezuela y Nicaragua, según la agencia de noticias AFP.

Los flujos migratorios hacia Estados Unidos disminuyeron notablemente por la pandemia, aunque volvieron a crecer ligeramente a fines de 2020 y más marcadamente desde la llegada a la Casa Blanca de Joe Biden, en enero, cuando los números de contagios comenzaron a bajar de manera sostenida y muchos creían que el líder demócrata seria más indulgente que su antecesor, Donald Trump.

Sin embargo, rápidamente el Gobierno de Biden dejó en claro que no abriría la frontera a la llegada masiva de latinoamericanos y el mandatario envió a su vice, Kamala Harris, a México y Centroamérica para negociar con los Gobiernos de los principales países de origen de la inmigración ayudas económicas y cooperación para frenar las caravanas de personas que quieren buscar un mejor futuro en Estados Unidos.

Desde Estados Unidos, habían estimado que los números empezarían a bajar en junio con el inicio del verano ya que las temperaturas en la frontera con México se vuelven muy altas en esta época.

Estas últimas cifras desataron alarmas.

"Esta es la parte más calurosa del verano y estamos viendo una gran cantidad de llamadas de socorro a la CBP por parte de migrantes abandonados por traficantes de personas que no tienen en cuenta la vida humana", alertó el comisionado interino del organismo gubernamental Troy Miller en el comunicado en que se publicaron las últimas cifras oficiales.

La temperatura máxima en junio en esa región fue de 43 grados. (Télam)