La escasa trascendencia que tuvo inicialmente la noticia del suicidio de una adolescente de 17 años tras denunciar por redes sociales que había sido abusada por integrantes de la fuerza de seguridad de Colombia alimentó las advertencias de defensores de derechos humanos y manifestantes sobre un creciente bloqueo mediático.

"La mayoría de los grandes medios de comunicación no está dando la información que corresponde al periodismo. Muestra una esquina, una fotografía, un incendio, hacen mucho eco al vandalismo pero no del movimiento social ni de lo que está haciendo en este momento la fuerza pública, ni de la militarización de la que está siendo objeto el país", alertó la doctora en Ciencias Políticas y Sociología, periodista y activista feminista, Fabiola Calvo Ocampo, en una entrevista con Télam.

"Como ha sucedido en otras décadas, se han sumado a las élites. No contamos con grandes medios que den la información. Dan una serie de datos aislados de contexto, y ya sabemos que cuando hay mucha información sin contexto lo que se da es desinformación", concluyó la socióloga.

En este contexto, los videos que registran los manifestantes y que luego publican en redes sociales están adquiriendo un doble valor: funcionan, por un lado, como fuente y puente de información de hechos que no se publican en grandes medios de comunicación, y, por otro, como instrumentos de denuncia frente al avasallamiento de los derechos humanos.

Como ejemplo ,Ocampo puso el caso de una adolescente que denunció un abuso sexual cuando fue detenida al margen de una protesta y que luego se suicidó, desatando una nueva ola de manifestaciones en su ciudad y el país.

"Muchas organizaciones de mujeres y las mismas organizaciones sociales están atendiendo los casos de abuso sexual. Un caso muy grave fue el de una niña menor de edad que se suicidó un día después de denunciar que había sido abusada por la fuerza de seguridad", recordó.

El 12 de mayo pasado, en medio de manifestaciones en el barrio La Esmeralda, de Popayán, al sur de Cali, Alison Salazar fue arrestada por el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) y llevada por la fuerza cerca de las 21 a la sede de la Unidad de Reacción Inmediata de la Fiscalía.

"¿Les tocó cogerme entre 4 no Hijueputas? Yo soy a la que cogieron, en ningún momento me ven tirando piedras, no iba con ellos, me dirigía hacia la casa de un amigo que me dejaría quedar en su casa, cuando menos pensé estaban encima, ni siquiera corrí porque era peor, lo único que hice fue esconderme detrás de un muro, y solo porque estaba grabando me cogieron, en medio de eso me bajaron el pantalón y me manosearon hasta el alma, en el video queda claro que yo les digo que me suelten porque me estaban quitando el pantalón", publicó tras quedar en libertad la joven en su cuenta de Facebook.

Según contó la adolescente, la Policía la liberó cuando reconoció por su identificación que era hija de un excomisario. Al día siguiente, el 13 de mayo, Alison se quitó la vida.

Su caso recién se hizo conocido en Colombia y el mundo cuando el video de su denuncia se viralizó en las redes y cuando miles de personas volvieron a las calles para reclamar justicia. Aún así, solo fue una noticia secundaria en los grandes medios del país. (Télam)