El pedido de Venezuela al Consejo de Seguridad de la ONU para que investigue la violencia en su frontera con Colombia constituye “una cínica cortina de humo de la narcodictadura” de Nicolás Maduro, denunció hoy la vicepresidenta colombiana, Marta Ramírez, que además advirtió que Caracas mantiene su alianza con parte de las organizaciones guerrilleras.

“La carta presentada el día de ayer por la dictadura de Venezuela, ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, para que se investigue la violencia en la frontera con Colombia, no es otra cosa que una cínica cortina de humo de la narcodictadura de Venezuela", remarcó Ramírez.

Para la vice del presidente Iván Duque, el pedido venezolano apunta a ocultar la "expulsión de periodistas nacionales y extranjeros" para que no puedan documentar lo que pasa en frontera, a la altura del estado de Apure y el departamento de Arauca.

El mensaje también buscaría, de acuerdo con la versión de Ramírez, "esconder la muerte de 17 personas: 9 civiles y 8 militares venezolanos", por la respuesta de las fuerzas militares bolivarianas a los ataques de un presunto grupo disidente de las FARC en la población de La Victoria.

Esas movidas militares provocaron el desplazamiento, según datos de Migración Colombia, de unas 5 mil personas que se refugiaron en la población colombiana de Arauquita.

El canciller de Venezuela, Jorge Arreaza, negó que existiera ese desplazamiento y se burló de las cifras difundidas por Bogotá, al asegura que La Victoria tiene una población cercana a las 3.500 personas.

Señaló además a Colombia como un "estado fallido", que abandonó sus zonas limítrofes, que están bajo el dominio de grupos armados ilegales.

Fue el canciller quien firmó la carta dirigida al Consejo de Seguridad de la ONU en la que pidió se "investigue la violencia colombiana", tras los acontecimientos en la frontera.

El jefe de la diplomacia venezolana también remitió mensajes a Ilene Cohn, directora adjunta del servicio de la ONU encargado del tema de minas antipersonales, en la que le pidió asistencia técnica que le permita a las tropas venezolanas eliminar los artefactos sembrados por "grupos irregulares colombianos", y al secretario de la ONU, Antonio Guterres, para que haga de mediador con Bogotá.

En su video que difundió su oficina de prensa, la vicepresidente Ramírez simplificó lo ocurrido en la frontera entre los dos países, como una "guerra de mafiosos", porque Venezuela tomó supuesto partido por una facción de los disidentes de las FARC en abierta confrontación con otro grupo que también rechaza el acuerdo de paz, según reportaron la agencia Ana y el sitio del diario El Espectador.

"Queda de manifiesto que el régimen de Nicolás Maduro está utilizando a sus fuerzas armadas para proteger las rutas de droga de la Narcotalia y las tales disidencias de las FARC, así como a la guerrilla colombiana del ELN, que opera en Venezuela, que hoy por hoy está también extorsionando al pueblo venezolano", aseguró la vicepresidenta.

Ramírez ironizó con “los 18 años de atraso” de la carta de Caracas, porque en todo ese tiempo Colombia pidió reunirse a instancias de la Comisión Binacional de Fronteras en busca de cooperación para "frenar" al narcotráfico y a los "grupos terroristas".

"Pero el gobierno de (Hugo, NDR) Chávez, resolvió, desde entonces, darle amparo a esas guerrillas y a sus socios del narcotráfico, en lugar de cooperar con nuestro gobierno, hace 18 años. El resultado que vivimos hoy es la dictadura de (Nicolás, NDR) Maduro, liderando el negocio del narcotráfico", acusó la funcionaria. (Télam)