Los restos de la abogada que había desaparecido días atrás, luego de ingresar a la Escuela Superior de Policía (ESP) en Quito para visitar a su marido, eran velados hoy en la sede de la mayor y más antigua universidad estatal de Ecuador, tras haber sido hallados ayer.

Mientras tanto, cientos de personas identificadas con organizaciones de derechos humanos y feministas se concentraron por segundo día consecutivo en una zona del norte de Quito para reclamar el esclarecimiento del caso, que se convirtió en una nueva bandera de lucha contra el femicidio.

"Mi hija ya es un ángel; sin embargo, esto no termina aquí, esto va a terminar cuando los malhechores hayan pagado su culpa", dijo a la prensa Elizabeth Otavalo, la madre de María Belén Bernal, cuyo cuerpo fue encontrado en un cerro cercano a la escuela de oficiales donde había sido vista por última vez con vida.

Bernal desapareció el 11 de este mes, luego de ingresar a la sede de la ESP, en las afueras de Quito, para visitar a su esposo, el teniente Germán Cáceres, que está prófugo y es sospechoso del femicidio.

Según la autopsia, Bernal fue víctima de "estrangulamiento y asfixia", comentó el comandante general de la Policía, Fausto Salinas, en una entrevista con Radio Centro recogió la agencia de noticias AFP. 

Salinas agregó que las autoridades trabajaban con "cooperación internacional" para dar con Cáceres, que huyó tras rendir su declaración en la Fiscalía.

"Ella murió dentro de la Escuela Superior de Policía, por lo tanto es un crimen de Estado; mi hija no puede quedar impune, no va a ser un estadística más", expresó indignada Otavalo al llegar con el ataúd de su hija al teatro de la Universidad Central de Ecuador, donde permanecerá hasta mañana.

Decenas de personas entraban y salían del lugar tras expresar su pésame a la familia.

Al lugar, ubicado en el norte de Quito, se acercaron colectivos feministas que al grito de "Ni una menos, vivas nos queremos" pedían justicia para la abogada de 34 años.

Ya ayer, inmediatamente después de que el presidente Guillermo Lasso confirmara que el cadáver hallado era el de Bernal, cientos de personas se congregaron en una esquina del norte de la capital para reclamar el esclarecimiento del hecho y la renuncia del ministro del Interior, Patricio Carrillo.

El funcionario anunció ayer en conferencia de prensa que pediría a la Fiscalía que dictara prisión preventiva para 12 policías que están bajo sumario administrativo por incumplir protocolos en el caso de la desaparición de Bernal.

El asesinato de Bernal reavivó los reclamos de organizaciones sociales por los altos índices de violencia de género en Ecuador, donde según la Fiscalía se registraron al menos 573 femicidios desde 2014.

Organizaciones feministas sostienen que en lo que va del año 206 mujeres fueron asesinadas.

De acuerdo con declaraciones de abogados de los implicados, al menos por 20 minutos se escucharon gritos de auxilio desde la habitación de Cáceres en la escuela policial.

En el marco de la investigación de este caso, la Fiscalía detuvo a una cadete de policía que presuntamente tenía una relación con Cáceres y allanó las viviendas de familiares del teniente. (Télam)