Organizaciones populares y grupos de solidaridad de varios países están respondiendo a una campaña internacional destinada a conseguir 20 millones de jeringas que necesita Cuba para poder vacunar a toda su población contra el coronavirus bajo el lema "El bloqueo mata, tu solidaridad mata al bloqueo", impuesto desde hace décadas por Estados Unidos.

Desde Chile, Uruguay, Estados Unidos, Honduras, España, Italia, Nicaragua y otros países que se plegaron a la propuesta, se trabaja para recaudar fondos que permitan comprar las jeringas que se usarán para inmunizar a los 11,2 millones de cubanos con los proyectos de inmunizantes locales Abdala y Soberana 02.

En Chile, los miembros del Movimiento de Solidaridad con Cuba lanzaron una convocatoria para recaudar fondos y comprar 100.000 unidades, pero de acuerdo a sus organizadores, podrán alcanzar la cifra de un millón mediante aportes voluntarios.

Las colectas están organizadas en Chile por diversas organizaciones, entre ellas Médicos Graduados en Cuba, la Asociación de Padres y Madres de los Graduados, y los colectivos de Solidaridad con Cuba, promotores de la iniciativa, destacó la agencia de noticias cubana Prensa Latina.

Por su parte, desde Estados Unidos las organizaciones Saving Lives Campaign, Global Health Partners, y US Women and Cuba Collaboration impulsan una campaña solidaria para recaudar dinero con el fin de enviar más de tres millones de jeringas.

También en Europa se trabaja por conseguir fondos que permitan comprar otras 10 millones, reprodujo la agencia de noticias Sputnik.

En España, el Movimiento de Solidaridad para el Desarrollo y la Paz (Sodepaz) se propuso enviar más de un millón, mientras que en el País Vasco ya se había recaudado dinero para adquirir más de 300.000 unidades inyectables.

Cuba desarrolla cinco candidatos vacunales anticovid-19, Soberana 01, 02 y Plus, a cargo de científicos del Instituto Finlay de Vacunas y Abdala y Mambisa, en el Centro e Ingeniería Genética y Biotecnología.

Las autoridades sanitarias se propusieron inmunizar a toda la población con sus propios fármacos antes que concluya el año y se espera la producción de 100 millones de unidades una vez certificadas para ser empleadas en países pobres y de bajos recursos. (Télam)