El expresidente de Colombia Álvaro Uribe (2002-2010) consideró que la revisión de las cifras sobre los "falsos positivos" elaborada por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), que triplicaron los números conocidos hasta entonces de esas ejecuciones extrajudiciales implementadas en su mayoría durante su Gobierno, son "sesgadas".

"Siempre actué en favor de los Derechos Humanos. El propósito es el de desacreditar para cambiar la imagen de seguridad democrática y el Gobierno que presidí", se defendió Uribe en diálogo con la emisora Caracol Radio, en la que acusó a la JEP de "sesgo ideológico" y de haber sido "impuesta" por la disuelta guerrilla de las FARC.

Esta semana, la JEP cifró en hasta 6.402 los "falsos positivos" -asesinatos de civiles por parte del Ejército para hacerles pasar por guerrilleros- ocurridos en Colombia desde 1988, un recuento que supera los 2.248 que había asegurado la Fiscalía que se habían producido.

Los asesinatos de los llamados "falsos positivos", uno de los capítulos más oscuros del conflicto interno que Colombia arrastra desde la década de 1960, involucran a unos 1.500 militares.

Estos engañaban a los civiles para asesinarlos y presentar mejores resultados a sus superiores y de esta forma obtener permisos, premios y otros beneficios.

"Por supuesto que hubo 'falsos positivos' y las personas responsables están presas", subrayó Uribe, y precisó que una treintena de militares fueron destituidos "por fallas en los protocolos" cuando él estaba al frente de la Casa de Nariño.

Uribe, investigado por sus vínculos con los paramilitares, calificó de "show" los trabajos de recuperación que la JEP está llevando a cabo para la exhumación de los restos mortales de los civiles asesinados en uno de los cementerios del municipio colombiano de Dabeiba, en donde ya se han recuperado más de medio centenar de cuerpos pertenecientes a campesinos que fueron ejecutados de manera extrajudicial.

"Es un show lo que ocurre en el cementerio de Dabeiba", dijo, y añadió que uno de los últimos cuerpos encontrados no es de "falso positivo" y sí de combatientes "dados de baja" en enfrentamientos con el Ejército.

Durante la entrevista, Uribe fue cuestionado acerca de una directriz firmada en 2005 por el entonces ministro de Defensa, Camilo Ospina, por la cual se incentivaba económicamente la delación, e incluso las bajas de guerrilleros, y que la JEP calificó de una medida "perversa" que explicarían este aumento de asesinatos bajo su Gobierno, reprodujo la agencia de noticias Europa Press.

"Eso nunca se aplicó. Yo tuve cinco ministros de Defensa, ninguno escogido por ser amigo personal sino por ser ciudadanos ejemplares. Ellos y los altos mandos militares son testigos de que no he dado nunca mal ejemplo de palabra o de obra", insistió.

Uribe cuestionó la parcialidad de la JEP asegurando además que las informaciones están sustentadas por "datos sesgados de las ONG" y por "corporaciones para la defensa de los presos políticos, cuyo rango ideológico es conocido".

"Aquí lo que hay es un propósito de decir que las Fuerzas Armadas de Colombia eran unos violadores de Derechos Humanos", insistió Uribe, para quien es necesario al menos una reforma de la JEP, aunque sin descartar su posible derogación tampoco.

(Télam)