Una treintena de ONGs pidieron hoy al Gobierno de Yemen y al movimiento rebelde chiita de los hutíes prorrogar la tregua en vigor desde hace cuatro meses que expira mañana, mientras el país atraviesa una de las peores crisis humanitarias del planeta.

"Las organizaciones humanitarias que trabajan en Yemen instan a todas las partes del conflicto a respetar y ampliar el acuerdo (sobre la tregua) para proteger a los civiles en todo el país", afirmaron las ONGs en una declaración conjunta.

En concreto, las organizaciones, entre las que se encuentran Acción contra el Hambre, Handicap International, Médicos del Mundo, Oxfam y Save the Children, esperan que la tregua se prolongue durante "seis meses o más", informó la agencia de noticias AFP.

De acuerdo con las ONGs, con la tregua el número de víctimas civiles "disminuyó considerablemente" y la mayor facilidad en el suministro de combustible permitió "el buen funcionamiento de los servicios públicos".

El pacto permitió, por ejemplo, que más de 8.000 yemeníes tuvieran atención médica, oportunidades de educación y de negocios gracias a los vuelos comerciales entre la capital yemení, Sanaá, Amán y El Cairo.

"En los últimos cuatro meses de tregua han ingresado más barcos de combustible en el puerto de Hodeida que en todo el año 2021, lo que permitió a los hospitales y empresas un mayor acceso al combustible. Esto ayudó a mantener la funcionalidad adecuada y el acceso a los servicios públicos", resaltaron las organizaciones.

No obstante, "las vidas de civiles siguen estando amenazadas por las violaciones de la tregua en algunas áreas, con un aumento reciente de víctimas en el último mes", aseguraron.

Yemen está sumido en un conflicto desde que los hutíes tomaron el control de la capital, Sanaá, en 2014. Al año siguiente, una coalición militar liderada por Arabia Saudita intervino en el país en apoyo al asediado Gobierno.

El acuerdo contempla un alto el fuego relativamente respetado y una serie de medidas para aliviar el sufrimiento de la población, como la reapertura del aeropuerto de Sanaá a los vuelos comerciales, la facilitación del suministro de combustible y el levantamiento de los asedios impuestos a algunas ciudades.

Si bien el acuerdo prevé el cese de las hostilidades en tierra, mar y aire en el territorio de Yemen y fuera de sus fronteras, las dos partes se han acusado mutuamente de violar el armisticio.

La guerra en Yemen dejó cientos de miles de muertos y millones de desplazados, según Naciones Unidas. 

El país, donde dos tercios de la población necesitan ayuda humanitaria, también se enfrenta al riesgo de una hambruna a gran escala. (Télam)