El primer ministro italiano, Mario Draghi, deberá decidir pasado mañana si rectifica o ratifica la renuncia que presentó la semana pasada y que fue rechazada por el presidente Sergio Mattarella, en medio del pedido de más de 1.000 industriales y alcaldes de todo el país para que se mantenga en el cargo, y mientras una posible ruptura en el oficialista Movimiento Cinco Estrellas (M5E) podría ser la llave para que el economista siga como premier.

Draghi se presentará el miércoles en el Parlamento para definir su futuro luego de la renuncia que presentó disconforme con la falta de apoyo a su Gobierno provocada por el expremier Giuseppe Conte, líder del Cinco Estrellas, la segunda fuerza más numerosa de la coalición oficialista.

"Estamos trabajando para poder dar forma a una nueva mayoría con los partidos que sosteníamos a Draghi desde el inicio y con un sector del Cinco Estrellas que plantea su lealtad al premier y no a Conte y estaría dispuesto a una escisión", sostuvo hoy a Télam un legislador del Partido Democrático (PD), uno de los miembros de la coalición, y donde ya no se considera como indispensable la presencia de esa fuerza en una eventual continuidad del premier.

El Cinco Estrellas rechazó participar el jueves pasado de un "voto de confianza" al Gobierno mientras se trataba en el Senado un paquete de medidas económicas y sociales y quebró así la cohesión del Ejecutivo iniciado en febrero de 2021 en base a una coalición de "unidad nacional" con fuerzas de centro, izquierda y derecha que Mattarella le había encargado a Draghi.

En ese marco, los dos miembros de derecha de la coalición, la Liga y Fuerza Italia, plantearon este domingo que solo están dispuestos a mantener el apoyo a Draghi si Conte ya no forma parte del Ejecutivo.

En los hechos, la postura de las dos fuerzas de derecha representó otro aval a una posible ruptura del Cinco Estrellas por la que al menos unos 20 legisladores podrían abandonar a Conte para sumarse al grupo "Juntos por el Futuro", creado a mitad de junio como escisión del M5E y que ratifica su apoyo a Draghi.

Según las fuentes parlamentarias, dentro del grupo que analiza romper con Conte podrían estar dos de los tres ministros que el Cinco Estrellas mantiene en el Gobierno: Fabiana Dadone de Juventud y Federico D'Incà de Relaciones con el Parlamento, mientras que Stefano Patuanelli de Desarrollo Económico quedaría junto al expremier.

El Cinco Estrellas define en una asamblea iniciada el sábado y que terminará este lunes si está dispuesto a continuar en el Gobierno, luego de que Conte afirmara en las últimas horas que la línea oficial del Movimiento es la de solo permanecer si hay una respuesta de Draghi a nueve pedidos de proyectos económicos y sociales que le entregó al premier la semana pasada, antes de no acompañar el "voto de confianza" en el Senado que motivó la renuncia del premier y abrió la crisis política.

Mientras tanto, más de 1.000 alcaldes de toda Italia ya firmaron una carta en la que le piden a Draghi que "siga adelante y explique al Parlamento las buenas razones que imponen que la acción de gobierno continúe".

Con el mismo pedido, cerca de 90 empresarios plantearon al diario Il Foglio su apoyo a la continuidad del premier, en una columna titulada "Salvare Draghi, whatever it takes" (Salvar a Draghi cueste lo que cueste). Además, otros grupos como rectores de universidad y profesionales de distintos ámbitos lanzaron iniciativas similares.

La fuerza oficialista Italia Viva, nacida en 2019 como una escisión del PD guiada por el expremier Matteo Renzi lanzó también una campaña de firmas para pedirle a Draghi que continúe en el cargo que ya obtuvo más de 80.000 firmas, dijo a Télam el diputado Ettore Rosato.

Antes del rechazo de Conte a votar la confianza al premier, Draghi había insistido en que no ve que sea posible "un Gobierno sin el Movimiento Cinco Estrellas".

Los cruces entre Draghi y el líder del Cinco Estrellas se intensificaron tras los reclamos de Conte para un cambio de dirección económica del Gobierno, con reclamos de mayores fondos para la reactivación económica y social, y derivaron finalmente en el rechazo de la confianza.

Hasta la semana pasada, incluyendo a todo el Cinco Estrellas, el Gobierno contaba como propios a 449 Diputados sobre 630 y a 203 Senadores de los 321.

En caso de que Draghi continúe considerando el miércoles que "la mayoría de la unidad nacional que ha apoyado a este gobierno desde su creación ya no existe", como planteó en su renuncia, Mattarella deberá decidir si elige a otra persona para guiar el Ejecutivo hasta las elecciones de marzo de 2023 o si disuelve las Cámaras para anticipar los comicios.

La derechista Hermanos de Italia, de Giorgia Meloni, la única de las fuerzas de gran representación parlamentaria que permanece fuera del Gobierno, es la principal impulsora de un adelantamiento electoral, en un marco en el que encabeza todas las encuestas del país.

Este lunes, Meloni criticó la posibilidad de que una ruptura del Cinco Estrellas pueda garantizar la continuidad de Draghi y planteó que el resto de los partidos "huyen del voto, pero el día del juicio llegará".

Italia, que ha tenido 67 gobiernos desde la proclamación de la República en 1946, no elige un premier por el voto popular desde 2008, cuando Silvio Berlusconi ganó las elecciones a la cabeza de su Fuerza Italia.

Desde entonces, los seis primeros ministros que llegaron al cargo lo hicieron a través de acuerdos parlamentarios y no por voto directo. (Télam)