Un tribunal de Ruanda declaró hoy culpable de cargos de terrorismo a Paul Rusesabagina, el héroe cuya historia se narra en la película "Hotel Ruanda", por su papel al frente del Movimiento Ruandés para el Cambio Democrático (MRDC), brazo político del grupo rebelde Frente de Liberación Nacional (FLN), al término de un juicio que fue calificado como "político" por sus partidarios.

La jueza Beatrice Mukamurenzi resaltó que Rusesabagina jugó un papel en la creación del FLN y entregó financiación al grupo, por lo que "es culpable del crimen de terrorismo", según informó el diario ruandés The New Times.

"Fundó una organización terrorista y contribuyó económicamente a las actividades terroristas", declaró la jueza Beatrice Mukamurenzi sobre el caso de Rusesabagina por su presunto apoyo al FLN, un grupo rebelde acusado de llevar a cabo ataques mortales en 2018 y 2019 en el país africano, informó la agencia de noticias AFP.

Rusesabagina, de 67 años, se hizo famoso por la película "Hotel Ruanda", estrenada en 2004, en la que se relata cómo este representante moderado de la etnia hutu, gerente en funciones del hotel Mille Collines en Kigali, consiguió gracias a sus contactos proteger dentro del establecimiento a más de 1.200 ciudadanos -también de la otra colectividad en conflicto con los hutus, los tutsis-, durante el genocidio de 1994 que dejó 800.000 muertos, principalmente tutsis.

La jueza indicó que, si bien Rusesabagina decidió dejar de comparecer en las vistas del juicio, había "reconocido" durante los interrogatorios haber entregado fondos al FLN y rechazó el argumento de que el MRDC buscara facilitar la repatriación de ruandeses en el exilio.

"Las atrocidades cometidas por este grupo son completamente diferentes del mandato que dicen que tenían", consideró la jueza, quien también declaró culpable de cargos de terrorismo a Callixte Nsabimana, un antiguo vocero del MRDC.

En este sentido, sostuvo que el MRCD contaba con "distintas estructuras", incluido el FLN como brazo armado, por lo que subrayó que "a raíz de los actos del FLN, el MRCD es un grupo terrorista".

"Atacaron a civiles desarmados en su día a día", aseguró la magistrada, reportaron las agencias Europa Press y AFP.

Rusesabagina reconoció a fines de septiembre sus lazos con el FLN, pero esgrimió que su papel era únicamente de carácter "diplomático".

Así, dijo que el MRDC creó el FLN "como un brazo armado, no como un grupo terrorista como afirma el fiscal".

"No niego que el FLN cometió crímenes, pero mi papel era la diplomacia", destacó.

Tras ser detenido en condiciones controvertidas en Kigali en agosto de 2020, este virulento opositor del actual presidente de Ruanda, Paul Kagame, fue juzgado junto con otros 20 sospechosos por sus lazos con el MRCD y el FLN, de febrero a julio por nueve cargos, entre ellos formación de un grupo terrorista, financiación de actividades terroristas, asesinato y secuestro.

El fallo llega en el marco de un proceso en el Alto Tribunal para Crímenes Internacionales y Transfronterizos.

Se pidió cadena perpetua y el tribunal tiene que anunciar aún la condena que le corresponde.

Ni el imputado, que podrá apelar, ni sus abogados estuvieron presentes cuando se leyó el veredicto.

Rusesabagina señaló durante la apertura del juicio que el tribunal no tiene autoridad para juzgarlo debido a que es ciudadano belga.

"No soy ruandés, soy un rehén belga. Fui secuestrado y ahora estoy siendo retenido", manifestó antes de denunciar su secuestro en Emiratos Árabes Unidos (EAU) para su traslado a Ruanda.

Las audiencias fueron boicoteadas desde marzo, al denunciar un proceso "político" hecho posible por su secuestro organizado por las autoridades ruandesas, así como los tratos vejatorios durante su detención.

Su familia y simpatizantes siempre denunciaron este juicio como "un espectáculo montado por el gobierno de Ruanda para silenciar a un crítico y enfriar cualquier disidencia futura".

Estados Unidos, que otorgó a Rusesabagina la Medalla Presidencial de la Libertad en 2005, el Parlamento Europeo y Bélgica expresaron su preocupación sobre la legitimidad del juicio.

En una entrevista a principios de septiembre, el presidente ruandés había respondido a las críticas asegurando que Rusesabagina "sería juzgado de la manera más justa posible".

Desde 1996, Rusesabagina vivió en el exilio en EEUU y en Bélgica, donde obtuvo la nacionalidad, antes de ser arrestado en Kigali en 2020 cuando viajaba a Burundi en avión.

El gobierno de Ruanda admitió haber "facilitado el viaje" a Kigali, pero afirmó que el arresto era "legal" y que "sus derechos nunca fueron violados".

Rusesabagina utilizó su notoriedad en Hollywood para dar resonancia mundial a sus posiciones cada vez más virulentas contra Kagame, lo que desató ataques por parte de los partidarios del régimen. (Télam)