Un juez federal de Estados Unidos rechazó hoy el emblemático derecho a la Primera Enmienda de la Constitución, relacionada con la libertad de expresión, reclamado por la defensa de cuatro líderes de la milicia de extrema derecha Proud Boys para evitar los cargos por participar en el asalto al Capitolio del pasado 6 de enero.

"Independientemente de las motivaciones políticas de los acusados o de cualquier mensaje político que quisieran expresar, su conducta no está protegida por la Primera Enmienda", sostuvo el magistrado del Distrito de Columbia, Timothy Kelly, dando lugar así a los cargos presentados por el Departamento de Justicia.

Ethan Nordean, Joseph Biggs, Charles Donohoe y Zachary Rehl, quienes se declararon inocentes, están acusados de conspirar para detener un proceso legal en relación a los intentos que la turba realizó aquel día para frenar el recuento de los votos que se llevaba a cabo en el Congreso y que confirmaba el triunfo de Joe Biden sobre Donald Trump en las elecciones de noviembre de 2020.

"Si la conducta de los acusados tuviera algún aspecto de expresión, perdió cualquier amparo que les pudiera ofrecer la Primera Enmienda", planteó la sentencia que reportó la cadena CNN y reprodujo la agencia de noticias Europa Press.

Kelly, un juez designado por el propio Trump, consideró que "había muchas vías para que los acusados expresaran sus opiniones sobre las elecciones presidenciales de 2020, o sus puntos de vista sobre cómo el Congreso debería cumplir con sus deberes constitucionales el 6 de enero, sin recurrir a la conducta que se les ha imputado".

El cargo de obstrucción a un procedimiento legal, que puede conllevar penas de hasta veinte años de prisión, es la principal acusación en la que basa su estrategia el Departamento de Justicia para castigar algunos de los casos más graves ocurridos durante un episodio que conmovió al mundo y puso en serios aprietos a la democracia estadounidense.

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El Departamento de Justicia denunció ya a más de 700 personas por su participación en el motín, entre las cuales hay decenas de miembros de estos grupos de ultraderecha, como Proud Boys, Oath Keepers y Three Percenters.

Todas ellas especialmente activas desde que Trump comenzó a lanzar acusaciones infundadas sobre fraude electoral, incluso antes de la cita con las urnas.

La acusación contra Proud Boys y Oath Keepers por "conspiración" y "terrorismo doméstico" es la más destacada de todas las que se han presentado hasta ahora.

Los fiscales siguen buscando que decenas de sus integrantes respondan por "los millones de dólares" que el Gobierno destinó para sofocar la revuelta, así como para el tratamiento médico de los más de 140 policías que fueron heridos. (Télam)