La llamada "operación Gedeón", en la que un grupo de personas intentó invadir Venezuela por vía marítima en mayo de 2020, supuestamente con el fin de derrocar al presidente Nicolás Maduro, fue organizada en Colombia por dos venezolanos, según la fiscalía colombiana que investiga el caso, reveló hoy la prensa local.

La fiscalía llegó a esa conclusión tras escuchar a tres venezolanos detenidos e imputados de entrenamiento para actividades delictivas, con los que negoció una pena de seis años de cárcel a cambio de que se declararan culpables y confesaran detalles de la conspiración.

De acuerdo con esas fuentes, la operación fue planeada en Bogotá por el general retirado Clíver Alcalá -quien en marzo de 2020 se entregó a autoridades de Estados Unidos que desde 2011 lo buscaban por supuesto narcotráfico- y el diputado Hernán Alemán, que falleció en Bogotá en julio de 2020.

Alcalá, que acompañó al teniente coronel Hugo Chávez en el frustrado intento de golpe de estado de febrero de 1992, se retiró del Ejército y se distanció de Maduro en 2013, y en 2019 declaró su apoyo al presidente interino designado por el parlamento entonces bajo control de la oposición, Juan Guaidó.

Alemán pertenecía al tradicional partido socialdemócrata Acción Democrática (AD).

El acuerdo con los imputados Juvenal Cepeda, José Cepeda -ambos hermanos y militares- y Ryder Russo fue presentado hoy por la fiscalía ante el Juzgado Segundo Especializado de Bogotá, que la semana próxima deberá decidir si lo acepta, según el diario local El Tiempo.

Los hermanos Cepeda y Russo fueron detenidos en septiembre pasado junto a Yacsy Álvarez Miraval -sospechada de haber sido la coordinadora logística de la operación y la intérprete de uno de los estadounidenses que participaron de ella-, quien no aceptó el acuerdo y será sometida a juicio.

Los representantes de la fiscalía afirmaron en la audiencia que durante la planificación de la invasión fueron reclutadas cerca de 200 personas a las que entrenaron en Bogotá y Maicao, en el departamento nororiental La Guajira.

La fiscalía sostuvo se conformaron grupos de 20 personas liderados por exmilitares venezolanos y asesorados por ciudadanos estadounidenses que los capacitaron en tácticas de combate y se movían en aviones privados.

El 1 de mayo, desde La Guajira, se desencadenó la operación que buscaba tomar la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) con el objeto de liberar al general Raúl Baduel, otro exchavista preso desde 2009, luego de manifestar disidencias con el gobierno que entonces encabezaba el propio Chávez.

Según las confesiones de los imputados, Baduel debía encargarse de conformar una junta de gobierno, mientras los autores de la operación rescataran a alrededor de tres centenares de opositores presos y tomaran el palacio presidencial de Miraflores, todo lo cual no ocurrió.

El 3 de mayo, el gobierno de Venezuela informó que tropas militares y policiales habían frustrado una incursión marítima con objetivos desestabilizadores, que atribuyó a "un grupo de mercenarios y terroristas" entrenados en Colombia y con apoyo de Estados Unidos", y reportó al menos ocho muertos y 17 detenidos.

El gobierno de Maduro acusó a Guaidó de haber firmado un contrato por 212 millones de dólares con la empresa estadounidense de seguridad Silvercorp para planificar y realizar la operación Gedeón, y la oposición aseguró que las tropas regulares ejecutaron de manera extrajudicial a al menos seis personas al frustrar la invasión.

Asimismo, el gobierno de Estados Unidos -todavía a cargo del presidente Donald Trump- tomó distancia del hecho: "Si hubiéramos estado implicados, todo habría sido diferente", se jactó el entonces secretario de Estado, Mike Pompeo. (Télam)