Un alto funcionario ucraniano reafirmó hoy que su país no iniciará negociaciones de paz con Rusia hasta que Moscú no retire completamente sus tropas del territorio de Ucrania, aunque aclaró que aún no hubo contactos oficiales para iniciar un diálogo.

"No tenemos ninguna solicitud oficial de la parte rusa sobre (...) negociaciones", dijo Andriy Yermak, jefe de gabinete de la presidencia ucraniana, en declaraciones realizadas por videoconferencia en el Foro Internacional de Seguridad de Halifax, en Canadá.

El funcionario aseguró que cualquier conversación que no se base en la soberanía y la integridad territorial de Ucrania dentro de los límites de sus fronteras internacionalmente reconocidas es "inaceptable".

"Los primeros pasos que hay que dar por parte de Rusia es retirar todas las tropas rusas del territorio ucraniano", añadió Yermak, según recogió la agencia AFP.

Las declaraciones del funcionario ucraniano se dan después de que ayer el presidente Volodimir Zelenski rechazara la idea de una "tregua corta" con Rusia.

"Rusia busca ahora una breve tregua, un respiro para recuperar fuerzas. Alguien puede llamar a esto el fin de la guerra, pero tal respiro solo empeorará la situación", dijo en declaraciones transmitidas en el mismo foro de seguridad.

"Una paz verdaderamente real, duradera y honesta solo puede ser el resultado de la completa demolición de la agresión rusa", manifestó.

La Casa Blanca aseguró ayer que sólo Zelenski está habilitado a abrir conversaciones de paz con Rusia, al rechazar la idea de que presionaba a Kiev para negociar con Moscú, tras casi nueve meses de la invasión que provocó la muerte de miles de personas, el desplazamiento de millones y un fuerte impacto en la economía global.

"Todos estamos de acuerdo en que un acuerdo diplomático negociado es lo mejor a hacer además de que (el presidente ruso, Vladimir) Putin simplemente retire sus tropas", dijo a periodistas el portavoz de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Kirby.

"También hemos dicho que solo Zelenski puede determinar si está listo para las negociaciones y cuándo, y cómo son esas negociaciones", declaró Kirby y agregó: "Nadie de los Estados Unidos lo está empujando hacia la mesa" de negociaciones.

Unos días antes, el máximo general del Pentágono, el jefe del Estado Mayor Conjunto Mark Milley, había sugerido que después de sus importantes victorias en el campo de batalla y con las fuerzas rusas significativamente debilitadas, Kiev podría aprovechar y abrir conversaciones para poner fin a la guerra.

Por su parte, el vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso, Dmitri Medvedev, consideró hoy que Estados Unidos, la OTAN y la Unión Europea (UE) están intentando empujar a Kiev a las negociaciones porque no quieren una ruptura definitiva con Rusia.

"Estados Unidos, la OTAN y la Unión Europea no quieren una ruptura definitiva con Rusia que pueda llevar a una Tercera Guerra Mundial. De ahí los intentos cada vez más frecuentes de (…) hacer entrar en razón a Kiev para empujarlo a las negociaciones", escribió en su canal de Telegram, según la agencia Sputnik.

El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov, calificó esta semana de "rumores" las informaciones sobre los contactos con Estados Unidos para abrir un diálogo por la guerra y acusó a Ucrania de imponer "reivindicaciones que son manifiestamente no realistas" para negociar.

El funcionario, que encabezó la delegación de su país en el G20 de Bali, en Indonesia, ante la ausencia de Putin, recalcó que Moscú "no se niega a negociar" la paz con Kiev y dijo que "si alguien rechaza esta vía, es Ucrania".

Así, el funcionario alertó de que "cuanto más tiempo se niegue (Ucrania a negociar), más difícil será negociar", según reprodujo la agencia de noticias rusa TASS.

Ucrania reclamó en varias ocasiones la retirada de tropas rusas de los territorios ocupados de cara al inicio de conversaciones de paz, llamamientos que se intensificaron ante los avances militares obtenidos por el Ejército ucraniano en las últimas semanas, especialmente en las provincias de Jarkov y por la recuperación de la ciudad de Jerson. (Télam)