Ucrania aseguró hoy que tomó el control de más de 20 aldeas e hizo retroceder a las fuerzas rusas hasta cerca de la frontera noreste en el marco de su contraofensiva relámpago, mientras Rusia dijo que bombardeó algunas de las zonas reconquistadas y advirtió que su ofensiva continuará hasta lograr sus objetivos, en el día 201 del conflicto.

"En algunas áreas del frente, nuestros soldados llegaron a la frontera con la Federación Rusa", dijo el gobernador de la región nororiental de Jarkov, Oleg Syniehubov, un movimiento que elevó la moral de las tropas ucranianas, aseguran las autoridades en Kiev, que buscan que la contraofensiva constituya un punto de inflexión en el conflicto.

"La liberación de localidades en manos de invasores rusos continúa en las regiones de Jarkov y Donetsk", en el este del país, señaló el Ejército en un informe recogido por la agencia de noticias AFP que subraya que en toda la línea del frente "las fuerzas ucranianas han logrado expulsar al enemigo.

"Durante su retirada, las tropas rusas están abandonando apresuradamente sus posiciones y huyendo", agrega el documento.

Ucrania afirma haber retomado desde principios de septiembre unos 3.000 kilómetros cuadrados de territorio, principalmente en la región de Jarkov, información que Rusia no desmiente, aunque aclara que no se trató de derrotas en el campo de batalla, sino de repliegues voluntarios estratégicos.

Por otra parte, el Kremlin aseguró hoy que bombardeó zonas reconquistadas por Ucrania en el este, y advirtió que su ofensiva militar continuará hasta lograr sus objetivos.

Luego de que sus fuerzas se vieron obligadas a replegarse en varias zonas de la región oriental de Jarkov, la aviación y la artillería iniciaron "ataques de precisión contra unidades y reservas de las fuerzas armadas ucranianas", declaró hoy el portavoz del ministerio ruso de Defensa, Igor Konashenkov.

"En las zonas de las localidades de Kupiansk y de Izium, combatientes y equipamientos de la formación nacionalista 'Kraken', de la 113ª brigada de defensa territorial y de la 93ª brigada mecanizada fueron alcanzados", precisó, añadiendo que 250 militares ucranianos habían muerto.

El ministerio ruso también declaró que se habían bombardeado varios objetivos en la región de Jerson, más al sur, donde las fuerzas de Kiev lanzaron otra contraofensiva.

Por el momento, estas afirmaciones no pudieron ser verificadas con una fuente independiente.

Varias regiones del este, el norte, el sur y el centro del país sufrieron ayer importantes cortes de electricidad, que las autoridades ucranianas atribuyen a ataques rusos.

Cerca de Jarkov, la central térmica número 5, la segunda más grande del país, se vio afectada, indicó la presidencia ucraniana.

El suministro eléctrico se restableció rápidamente en algunas de las regiones afectadas.

En Jarkov se ha restablecido el 80% del suministro de electricidad y agua, declaró esta mañana en Telegram el jefe adjunto de presidencia Kirilo Timoshenko.

En línea con Konashenkov, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov aseguró que pese al revés que supone la retirada de las fuerzas rusas de Jarkov, la ofensiva en Ucrania "prosigue, y continuará hasta que se alcancen los objetivos inicialmente fijados".

La diplomacia también parece extinguirse como alternativa, tras dures cruces entre las partes.

Hoy, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, declaró que no está dispuesto a negociar con Rusia por el momento, durante una entrevista.

"Por hoy no (...) No conversaré con quienes dan ultimátums", dijo a la cadena CNN e instó a no aliviar la presión y las sanciones sobre Moscú.

"No podemos levantar ninguna sanción ahora, no podemos negociar con Rusia ahora, no podemos tener una conversación sustantiva con Rusia hasta que no abandonen nuestro territorio. Después de eso, sí, podemos empezar a discutir la política de sanciones, el levantamiento de sanciones individuales", afirmó Zelenski.

Moscú y Kiev celebraron varias rondas de negociaciones para lograr un acuerdo que ponga fin a la invasión iniciada el 24 de febrero. La última tuvo lugar el 29 de marzo en la ciudad turca de Estambul a puerta cerrada.

El jefe de la delegación rusa, Vladímir Medinski, informó tras la reunión que Ucrania presentó una serie de propuestas en las que acepta no unirse a alianzas militares, incluida la OTAN, a cambio de garantías de seguridad por parte de varios Estados.

Sin embargo, el canciller ruso, Serguei Lavrov, denunció el pasado 7 de abril que el anteproyecto de un acuerdo de paz presentado por Ucrania contenía cláusulas diferentes a las propuestas hechas en Estambul.

A mediados de mayo, Putin calificó de "prácticamente suspendido" el proceso negociador entre Rusia y Ucrania, y responsabilizó a Kiev de que "no se muestra interesado en un diálogo serio y constructivo". (Télam)