En medio de un incremento de casos de coronavirus, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, anunció hoy una batería de restricciones para controlar la propagación del virus y advirtió sobre la posibilidad de endurecerlas si la situación epidemiológica "no mejora".

Tras una reunión con el gabinete, Erdogan comunicó que Turquía se cerrará parcialmente durante las dos primeras semanas del mes del Ramadán, iniciado hoy.

Durante estos 14 días, el toque de queda se extenderá de 19 a 5, franja horaria en los que, además, estarán prohibidos los viajes interurbanos, excepto por razones esenciales.

Por otra parte, el Gobierno introdujo la educación de forma remota para los estudiantes del país, excepto para los niños de preescolar, según informó el diario Hurriyet, replicado por la agencia Europa Press.

Entre las medidas anunciadas, los comercios gastronómicos solo estarán habilitados a operar con delivery y no podrán celebrarse eventos, como bodas, hasta que pase el Ramadán.

"Es inevitable que tengamos que endurecer las medidas ante el aumento de casos", justificó Erdogan en rueda de prensa.

En la misma línea, el presidente exhortó a la población diana de la campaña de inoculación contra el coronavirus a aprovechar "esta oportunidad de inmediato".

Las autoridades sanitarias turcas constataron durante los últimos días un aumento de los casos y los fallecimientos a causa de la Covid-19.

Hasta el momento, el Ministerio de Salud notificó más de 3,9 millones de personas contagiadas, incluidas más de 34.000 víctimas mortales desde que comenzó la pandemia de coronavirus. (Télam)