El gobierno turco se dijo hoy abierto a discutir la adhesión de Finlandia y Suecia a la OTAN, pese a considerar que los dos países nórdicos son santuarios de "organizaciones terroristas" kurdas.

"La amplia mayoría del pueblo turco se opone a la adhesión de esos países, que apoyan al PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán), una organización terrorista", dijo el ministro turco de Relaciones Exteriores, Mevlut Cavusoglu.

"Pero se trata de temas que debemos evidentemente abordar con nuestros aliados en la OTAN y con esos países", agregó el ministro en Berlín, donde viajó para participar en una reunión con sus pares de la alianza militar transatlántica y con los dos candidatos escandinavos.

La admisión de nuevos miembros a la OTAN tiene que ser aceptada por la totalidad de sus integrantes.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, dijo ayer que su país no estaba de acuerdo con el ingreso de ambas naciones a la OTAN por "dar refugio a terroristas".

El mandatario aseguró que quiere evitar "el mismo error cometido cuando se unió Grecia", un vecino con el que Turquía mantiene relaciones históricamente complicadas.

Erdogan acusó además a Finlandia y Suecia de servir de "albergue para terroristas del PKK", considerada como una "organización terrorista" tanto por Turquía como por Estados Unidos y la Unión Europea.

Finlandia y sobre todo Suecia han acogido desde principios de los años 70 a una importante comunidad kurda, estimada en varias decenas de miles de personas.

Además, en los últimos años se produjeron varias disputas diplomáticas luego de que Suecia reconociera el genocidio armenio o a raíz de la situación de los derechos humanos en Turquía.

Para algunos analistas, Turquía busca negociar su aceptación de las candidaturas de Finlandia y Suecia a cambio de ciertas contrapartidas, como por ejemplo que Estados Unidos dé marcha atrás en su negativa a venderle aviones de combate F-35 de última generación.

Ante la necesidad del voto unánime de sus integrantes, la actitud turca bastaría para enfriar el proceso de adhesión de las dos naciones nórdicas, respaldado hasta ahora por la mayoría de los miembros de la OTAN y por el secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg, quien dijo estar listo para recibirlas "con los brazos abiertos".

Después de pasar varias décadas fuera de cualquier alianza militar, Helsinki y Estocolmo deben anunciar antes de la próxima semana su candidatura a la OTAN.

Esta posibilidad se fue afianzando en ambos países tras la reciente invasión rusa de Ucrania, que a su juicio cambió el panorama de seguridad en Europa.

Ante esta situación, el presidente ruso, Vladímir Putin, advirtió hoy a su homólogo finlandés, Sauli Niinistö, que "es un error" ponerle fin a su política de neutralidad en una conversación telefónica en la que el mandatario finlandés le comunicó formalmente su decisión de solicitar la adhesión en la alianza militar, algo que podría oficializarse mañana. (Télam)