Seis migrantes, dos de ellos bebés, murieron en el mar después de que Grecia les impidiera llegar a tierra y los repeliera hacia aguas turcas en el mar Egeo, denunciaron hoy los guardacostas turcos, en otro episodio que agravó la tensión entre ambos países.

Las autoridades turcas rescataron a otros 73 migrantes frente a las costas de Mugla, en el suroeste de Turquía, indicaron los guardacostas.

De momento no se divulgaron sus nacionalidades, pero se cree que partieron el sábado de Trípoli, en el sur del Líbano, en una barca de madera, rumbo a Italia.

Pero el lunes se quedaron sin combustible y pidieron ayuda a las fuerzas de seguridad griegas, cuando navegaban cerca de la isla griega de Rodas, explicó la fuente, citando el relato de los migrantes.

"Después de que los trasladaran a un barco de los guardacostas griegos y de que les requisaran sus pertenencias fueron repartidos en cuatro barcos en un lugar cercano a las aguas territoriales turcas y los dejaron a la deriva", contaron los guardacostas turcos, según difundió la agencia de noticias AFP.

Turquía suele acusar a las autoridades griegas de repeler a los migrantes ilegalmente hacia su territorio, algo que Grecia niega.

Atenas, en cambio, acusa a Turquía de hacer caso omiso de los migrantes que intentan llegar a Europa a través de su frontera con Grecia, violando así un acuerdo firmado en 2016 entre Ankara y la Unión Europea (UE).

Diez días atrás, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, advirtió a Grecia que "pagará un alto precio" por una serie de incidentes entre sus respectivas fuerzas armadas en una zona disputada entre ambas naciones en el mar Egeo.

"Grecia, mira a la historia. Si vas más allá, pagarás un alto precio", dijo Erdogan en un acto en la ciudad de Samsun, junto al mar Negro.

En los últimos meses, Turquía ha denunciado varias "acciones provocativas" por parte de Atenas.

Los dos países, que son miembros de la coalición bélica Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), mantienen desde hace décadas una serie de disputas sobre la delimitación de su espacio marítimo y aéreo.

Las patrullas aéreas son frecuentes en el mar Egeo, y con ellas las interceptaciones de vuelos militares, en su mayoría alrededor de islas griegas que distan muy pocos kilómetros de la costa turca.

Erdogan insistió en que Grecia está supuestamente "ocupando" esas islas.

"Solo tengo una palabra que decirle a Grecia: no olviden Esmirna", dijo en referencia a esta ciudad turca del Egeo dotada de un fuerte componente griego, que Atenas perdió en septiembre de 1922 tras una fracasada invasión del interior de Turquía.

"Cuando llegue el momento haremos lo que sea necesario. Como solemos decir, será repentinamente. Podemos llegar de noche", amenazó.

Grecia y Turquía estuvieron al filo de la guerra en los años 1990, por la disputa de unos islotes deshabitados conocidos con el nombre de Imia en griego y Kardak en turco. (Télam)