Turquía "no está en condiciones" de ratificar por el momento el ingreso de Suecia en la OTAN, declaró hoy Ibrahim Kalin, un asesor del presidente Recep Tayyip Erdogan, tras un incidente con la filial del partido prokurdo en el país escandinavo que causó malestar en Ankara.

"No estamos en condiciones de enviar la ley [de ratificación] al Parlamento, tenemos un verdadero problema con este tema" y los diputados podrían rechazarla, precisó Kalin.

El gobierno turco convocó al embajador sueco en Ankara para protestar por la difusión, el jueves pasado, de un montaje de video realizado por la filial sueca del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) en el cual se ve a Erdogan en la horca y la frase "dictador".

Turquía bloquea desde mayo las candidaturas de Suecia y Finlandia a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que necesitan el aval unánime de todos los Estados miembro, por considerarlas refugio de miembros del PKK y de otras organizaciones a las que define como "terroristas".

"Queremos avanzar, pero si ese tipo de incidentes se repiten, el proceso (de adhesión de Suecia) se ralentizará", dijo Kalin a periodistas, de acuerdo a declaraciones reproducidas por la agencia de noticias AFP.

El asesor presidencial turco afirmó que Suecia debe enviar "un mensaje claro" sobre su postura ante los miembros del PKK que residen en el país nórdico.

Suecia "debería garantizar, por ejemplo, que (el PKK) ya no podrá reclutar ni recaudar fondos" dentro de sus fronteras, declaró.

Kalin reconoció, sin embargo, que el nuevo gobierno sueco de ultraderecha tomó varias iniciativas importantes, como la "muy apreciada" visita del primer ministro escandinavo a Ankara poco después de haber asumido el cargo.

Cuando Suecia y Finlandia presentaron su demanda de adhesión para reforzar la alianza militar occidental, tras la invasión rusa de Ucrania, Turquía exigió que esos países expulsaran a varios miembros del PKK y del movimiento del predicador Fetullah Güllen, acusado de haber fomentado un golpe de Estado en 2016.

A inicios de diciembre, Suecia expulsó a un miembro del PKK, enviándolo a Turquía, donde fue encarcelado de inmediato.

Por otro lado, Kalin indicó que Turquía quiere promover alto el fuego "localizados" en Ucrania porque de momento no espera un acuerdo de paz más amplio.

Ni Rusia ni Ucrania "están en condiciones de ganar militarmente", dijo, confiando en que "al final tendrán que negociar para alcanzar un resultado aceptable" para ambas partes.

"De momento nadie quiere dejar de luchar, pero debemos seguir pidiéndoles que lo hagan", apuntó.

"Si no podemos alcanzar un acuerdo de paz global, buscaremos alto el fuego localizados y limitados, desescaladas locales", afirmó el asesor.

Desde que comenzó el conflicto, el 24 de febrero, Turquía, que mantiene buenas relaciones con ambos países, se ofreció a mediar para poner fin a la guerra, a la que el asesor presidencial calificó como "el peor desafío internacional desde la Segunda Guerra Mundial".

"Ya hemos logrado algunos éxitos", afirmó, citando el acuerdo firmado a mediados del año pasado sobre las exportaciones de grano ucraniano a través del Mar Negro y el Bósforo (casi 18 millones de toneladas exportadas hasta la fecha) así como la facilitación de los intercambios de prisioneros de guerra.

"Pero esto no es suficiente (...), solo es una pequeña parte de un rompecabezas mucho mayor", aseguró. (Télam)