El órgano electoral de Bolivia rechazó hoy la exigencia de comités cívicos y otros grupos de opositores de realizar una auditoría al proceso electoral de 2020, del que surgió el actual Gobierno de Luis Arce, al considerarla innecesaria.

"Respeto profundamente todas las expresiones porque son parte del juego democrático; sin embargo, hay una serie de limitaciones. ¿Quién haría esa auditoría?", cuestionó el presidente del Tribunal Electoral (TSE), Oscar Hassenteufel.

"Tiene que ser una organización con mucha experiencia y con mucha capacidad técnica, pero no es necesario hacer una auditoría", agregó el jefe electoral, informó la agencia de noticias Sputnik.

La declaración Hassenteufel se produce un día después de que líderes cívicos y activistas de derecha reunidos en la ciudad sureña de Potosí hicieran pública una lista de demandas.

En ella también se incluía el pedido de cambio de todos los miembros de los tribunales electorales nacional y de los nueve departamentos.

Estos mismos grupos habían denunciado un supuesto fraude tras la publicación de los resultados de las elecciones de octubre de 2020, ganadas por el actual presidente con 55,1% de los votos válidos, pero no presentaron pruebas ni una denuncia formal en los tribunales.

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Hassenteufel aseguró que el padrón electoral, objetado también por los grupos opositores que propugnan una "recuperación de la democracia", así como los procesos de votación, se caracteriza por la transparencia y ambos han sido avalados por misiones internacionales independientes.

El actual padrón biométrico de votantes fue elaborado en 2009 por el Gobierno de Evo Morales (2006-2019) por exigencia de la oposición conservadora y, según el presidente del TSE, es objeto de actualización permanente y abierta a cualquier ciudadano.

"Todo el mundo puede tener acceso a las actas de las elecciones 2020. No creemos que haya necesidad de hacer una auditoría, no tenemos nada oculto, todo está al alcance de la población, se puede acceder a la información de manera libre", añadió Hassenteufel.

Sobre el pedido opositor de cambio de los vocales electorales, el presidente del TSE sostuvo: "En otros países los órganos electorales están conformados por representantes de los partidos políticos y nadie se hace problema, en otros países son los ministerios de gobierno los que administran los procesos electorales y nadie se hace problema, pero aquí somos extremadamente desconfiados".

Según la ley boliviana, no puede ser autoridad electoral un militante o pariente de un militante de un partido político.

Todos los miembros actuales de los tribunales electorales fueron designados después del golpe de Estado de noviembre de 2019, cuando sus antecesores resultaron encarcelados por un presunto fraude ese año, en procesos que terminaron con el sobreseimiento de todos los acusados, por falta de pruebas. (Télam)