La conducción de la Unión Europea (UE) debió salir hoy a calmar el creciente descontento entre sus miembros por la distribución de las vacunas contra el coronavirus y habilitó dar "flexibilidad" a la propuesta de la Comisión sobre el reparto de manera prorrateada, de acuerdo a la situación epidemiológica en cada nación.

"Dependerá de los Estados miembros llegar a un acuerdo si quieren volver al prorrateo", señaló el Ejecutivo comunitario en un comunicado, en el que recuerda la metodología para la distribución de los sueros.

"Los Estados han decidido comenzar con la propuesta de la Comisión agregando flexibilidad que permita acordar una distribución diferente, tomando en consideración la situación epidemiológica y las necesidades de vacunación de los países", explica el texto, reportado por la agencia DPA.

La decisión es en respuesta a las críticas de ayer del canciller austriaco, Sebastian Kurz, que reclamó una distribución justa entre 27 pero, sobre todo, al pedido de cinco países del bloque para promover una cumbre para debatir sobre las "enormes disparidades" existentes en el reparto.

Austria, República Checa, Eslovenia, Bulgaria y Letonia elevaron una carta con quejas por la política europea en la entrega de inoculantes, situación agravada por los nuevos retrasos que admitió AstraZeneca.

Con la nueva decisión de la UE, si un Estado decide no tomar su asignación prorrateada, las dosis se redistribuyen entre los otros Estados afectados.

Los Estados miembros usaron este sistema para cambiar la asignación prorrateada propuesta por la comisión para los seis acuerdos de compra anticipada realizados.

La UE recibirá cuatro millones de dosis adicionales de la vacuna contra el covid-19 desarrollada por BioNTech/Pfizer durante las próximas dos semanas y destinadas a las zonas más afectadas, dijo días atrás la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

La entrega, además de los suministros ya acordados por el fabricante de la vacuna, "ayudará a los Estados miembros en sus esfuerzos por controlar la propagación de nuevas variantes" del virus" señaló Von der Leyen en un comunicado.

Austria, República Checa, Eslovenia, Bulgaria y Letonia habían reclamado hoy mismo una cumbre para sobre las "enormes disparidades" en la distribución, un cuadro que no hace más que desnudar las dificultades en la provisión de fármacos.

Ayer, el austríaco Kurz había acusado a algunos Estados miembros de la UE, sin nombrarlos, de haber cerrado de forma secreta "contratos" con laboratorios farmacéuticos.

Kurz y representantes de los otros cuatro países enviaron una carta a Von der Leyen, y al presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, alegando que "el suministro de dosis de vacuna por las compañías farmacéuticas a los países de la UE no se hace de forma equitativa".

Si las cosas siguen así "se crearán en el verano (junio-agosto) enormes disparidades entre Estados miembros, con algunos que habrán obtenido la inmunidad colectiva, y otros muy lejos" de conseguirla, advirtieron en la carta.

Para peor, el laboratorio anglosueco AstraZeneca pronosticó nuevos retrasos en la entrega, alegando problemas de producción y restricciones de exportación.

El grupo había decidido recurrir a sus centros de producción fuera de la UE para el suministro al bloque, pero "lamentablemente, las restricciones de exportación reducirán las entregas en el primer trimestre" y "probablemente" en el segundo, según un vocero del grupo.

La Comisión Europea aspira a que antes del fin de verano, el 70% de los europeos esté vacunado.

Al fuego de la polémica le agregó algo de combustible el primer ministro de Francia, Jean Castex, quien dijo que su país espera superar el objetivo de 10 millones de vacunados a mediados de abril, aunque alertó que eso depende de los retrasos que tengan los laboratorios que "crean problemas con los plazos de entregas".

"Nos fijamos el objetivo de 10 millones de vacunaciones para el 15 de abril y espero que superaremos la cifra. Pero hay que ser prudentes pues los laboratorios nos crean problemas con los plazos de entrega. Hay que adaptarse", expresó el primer ministro, citado por la agencia de noticias AFP.

Como contrapartida, el mecanismo Covax –la alianza que encabeza la OMS para que las vacunas lleguen a los países más pobres- parece haber aceitado sus mecanismos de entrega, aunque en lotes de cantidades moderadas.

Después de una primera etapa en África (recibieron Ghana, Costa de Marfil, Ghana, Guinea, Senegal, Kenia, Angola, República Democrática del Congo, Nigeria, Etiopía y Sri Lanka), varios países de Latinoamérica comenzaron a gestionar estas dosis.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) informó que Guatemala, El Salvador y Perú se sumaron esta semana a Colombia, que había sido el primer país de la región en recibir inmunizaciones facilitadas por Covax.

Los próximos envíos previstos incluyen vacunas de AstraZeneca para Honduras, Jamaica y Paraguay, y ya están emitidos pedidos para Nicaragua y Bolivia.

El objetivo del Covax es suministrar vacunas para al menos el 20% de la población de cada país participante este año. (Télam)