El Gobierno británico busca que los trabajadores sanitarios y del sector de la asistencia social en Inglaterra, que se niegan a estar completamente vacunados contra el coronavirus y la gripe, sean trasladados a puestos administrativos, con el objetivo de proteger a los más vulnerables.

Según el ministro de Salud y Atención Social, Sajid Javid, el Gobierno lanzó hoy una encuesta para analizar si los requisitos deben aplicarse a todos los trabajadores de la salud y de la asistencia social o solo los que están en contacto con los pacientes y las personas que reciben atención.

"Muchos pacientes que reciben tratamiento en hospitales y otros entornos clínicos tienen un mayor riesgo de sufrir las consecuencias graves del coronavirus, y debemos hacer todo lo posible para protegerlos", dijo el ministro.

"Es tan claro ver el impacto que tienen las vacunas contra los virus respiratorios que pueden ser fatales para las personas vulnerables, y es por eso que estamos explorando vacunas obligatorias tanto para el coronavirus como para la gripe", agregó.

Aseguró que considerarán detenidamente las respuestas de la encuesta, pero aclaró que "pase lo que pase, instará a la pequeña minoría del personal sanitario que aún no ha sido vacunado a que lo reconsidere por su propia salud y la de quienes los rodean".

Por su parte, el Comité Conjunto de Vacunación e Inmunización (JCVI por sus siglas en inglés) informó que este invierno se espera que el SARS-CoV-2 circule junto con otros virus respiratorios como la gripe.

"Esto podría contribuir significativamente a las presiones invernales de los hospitales y se espera que más personas vulnerables sean internadas en los próximos meses", alertó.

La encuesta considerará tres riesgos en entornos clínicos y cómo pueden mitigarse mediante la vacunación: el nivel de interacción en un entorno clínico entre el personal, los pacientes y los visitantes; la vulnerabilidad de los pacientes; y procedimientos de alto riesgo. (Télam)