La Confederación Nacional de Funcionarios de la Salud Municipal (Confusam) de Chile inició hoy un paro nacional por 24 horas para demostrar su rechazo al presupuesto de salud 2023 que propuso el Gobierno de Chile para la atención primaria.

La medida de fuerza había sido anunciada el domingo por la Confusam, después de que la comisión mixta del Congreso acordara un monto que no cumple con las peticiones del gremio.

El presupuesto propuesto por el Gobierno contemplaba una entrega de 9.718 dólares por paciente a cada consultorio, pero el Ejecutivo lo modificó el viernes a 10.000 dólares por paciente, un monto que fue aprobado en la comisión mixta y aún debe ser discutido por la cámara baja y el Senado.

El gremio de trabajadores de atención primaria, que atiende en consultorios y postas en las distintas comunas del país, consideró que este presupuesto es insuficiente y pide que el Estado haga una entrega a cada consultorio de 10.136 dólares por cada paciente que se atienda en cada centro de atención.

“El Gobierno no puede seguir dilatando en mejorar el financiamiento que se requiere para poder trabajar dignamente y dar la salud que requieren los chilenos y chilenas”, indicó en las redes sociales Gabriela Flores, presidenta de la Confusam, que incluye 37.000 afiliados entre funcionarios, paramédicos, enfermeros y médicos.

Flores consideró grave que la comisión mixta no hubiera profundizado en el presupuesto del Gobierno, considerando las necesidades de los trabajadores de atención primaria.

“Nos sorprende que los parlamentarios de los diferentes distritos no conozcan la realidad que hoy día están viviendo las comunas con respecto a la atención primaria”, señaló en un comunicado previo al inicio del paro.

En dicho comunicado, la Confusam planteó que el presupuesto presentado por el Gobierno contempla una cifra que “no representa todavía el verdadero aumento de los costos y la inflación asociada al ejercicio del año 2022, la cual según el Banco Central se proyecta en 12%”.

La Confusam detalló que si bien el paro dura 24 horas, se mantendrán los turnos éticos y las atenciones que requieran urgencias, sumado a las derivaciones a hospitales y atenciones de salud, con el fin de no comprometer la salud de los pacientes. (Télam)