El mandatario liberal Emmanuel Macron y su rival en la elección presidencial, la candidata de extrema derecha Marine Le Pen, buscarán esta tarde en su único y crucial debate convencer a millones de franceses abstencionistas y atraer a los electores de izquierda, a cuatro días del balotaje.

A partir de las 21 (las 16 en la Argentina) ambos detallarán durante el evento de dos horas y media, que será retransmitido por televisión y por Twitch, sus medidas sobre poder adquisitivo, seguridad, juventud, política internacional, medio ambiente, entre otros temas.

Aunque Macron aventaja en 12 puntos a Le Pen, según el último sondeo de Ipsos/Sopra Steria, sólo un 69% de los franceses dice estar seguro de ir a votar, entre ellos unos seis de cada 10 electores del candidato de ultraizquierda Jean-Luc Mélenchon.

Mélenchon, eliminado en primera vuelta pese a un gran desempeño, instó anoche a su electorado a declinar abstenerse, a no conceder "un solo voto a Le Pen, y, si bien apoyó a Macron, lo hizo de manera implícita, informó la agencia de noticias francesa AFP.

La candidata de Agrupación Nacional (RN), de 53 años, debe romper la tendencia favorable de su rival de La República en Marcha (LREM), de 44 años, quien agita, como en 2017, cuando ya derrotó a Le Pen, el miedo de la llegada de la extrema derecha al poder.

El debate de 2017 representó una debacle para Le Pen, a la que se le reprochó su "agresividad" y "su falta de preparación". Días después, reconoció un "error estratégico", lo cual reiteró en la actual campaña.

Como ya ocurriera con su padre, Jean-Marie Le Pen, en 2002, la mayoría de candidatos derrotados, así como artistas, deportistas o expresidentes, llamaron a votar por el actual mandatario liberal o contra la heredera del Frente Nacional (FN), el nombre que tenía el partido hasta 2018.

La presidenciable se ha esforzado en mostrar una imagen menos radical y aparecer como la defensora del poder adquisitivo en la primera vuelta, pero los temores regresaron cuando el foco estuvo puesto en su programa de gobierno e internacional en la recta final.

Le Pen, vista como cercana al presidente ruso, Vladimir Putin, propone abandonar el comando integrado de la OTAN, que fija la estrategia militar de la Alianza.

Su eventual triunfo, además, asestaría otro revés a la Unión Europea (UE) tras la reelección del presidente húngaro Viktor Orban, cuyo país forma parte del bloque pero se ha enfrentado con Bruselas por varias reformas internas que ha impulsado.

A diferencia de 2017, cuando con un 66,1% de los votos se proclamó por primera vez presidente, Macron debe defender ahora su gestión, marcada por protestas sociales, pandemia de coronavirus y consecuencias de la guerra en Ucrania.

La consultora Ipsos/Sopra Steria refirió además que alrededor de la mitad de los franceses estiman que ambos candidatos son "demasiado autoritarios".

Le Pen está considerada como la que mejor comprende los problemas de la gente y Macron como el de mejor imagen internacional, según la encuestadora.

El domingo en la noche se conocerá el nombre de quién presidirá Francia durante los próximos cinco años y empezará la campaña de las legislativas de junio que definirán con qué mayoría parlamentaria gobernará. (Télam)