En un nuevo episodio de la crisis diplomática que generó la decisión de Nicaragua de romper relaciones con Taiwán y reconocer a la República Popular de China, la isla asiática amenazó hoy al país centroamericano con tomar acciones legales por lo que consideró como la "confiscación" de su embajada en Managua para entregársela a Beijing.

Según la Cancillería de Taiwán, el Gobierno de Nicaragua "confiscó" la propiedad de su antigua embajada, que ya había sido vendida o donado a la arquidiócesis católica romana de Managua, según distintas versiones, después de que ambos países cortaran relaciones diplomáticas a principios de este mes.

China, que reclama a Taiwán como parte de su territorio, hace años que presiona para que la comunidad internacional rompa relaciones diplomáticas con la isla, consiguió un nuevo aliado en Nicaragua y ahora solo quedan 14 países que reconocen a Taipei en vez de Beijing.

Pese a que Taiwán ya no puede hacer nada para recuperar el apoyo de Nicaragua, sí continúa amenazando al Gobierno de Daniel Ortega con represalias.

"Taiwán emprenderá los procedimientos legales internacionales apropiados para proteger su propiedad diplomática y garantizar que Nicaragua rinda cuentas por su acto, ilícito" desde el punto de vista del derecho internacional, advirtió la Cancillería taiwanesa en un comunicado, citado por la agencia de noticias AFP.

El Gobierno de Ortega informó el 11 de este mes que rompía las relaciones diplomáticas con Taiwán y luego anunció que los bienes de este país en Nicaragua pasaban a manos de Beijing. En ambos casos justificó sus decisiones en que, a su juicio, existe “una sola China”.

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El conflicto involucra también a la Iglesia católica, por cuanto Taiwán aseguró que vendió la sede de su embajada a la Arquidiócesis de Managua y que el acuerdo por esa operación fue firmado entre ambas partes el 22 de este mes.

La Iglesia, en cambio, dijo que ese inmueble le fue donado por Taipéi.

“Ellos, antes de irse, donaron todos sus bienes; entre ellos estaba el edificio; se lo ofrecieron a la Arquidiócesis y no hubo ningún problema, pero aún están esas cuestiones jurídicas del traspaso”, dijo esta semana el obispo de Managua, Carlos Avilés. (Télam)