La Justicia de Uruguay tiene prácticamente aclarado que el llamado “comando Barneix”, que amenazaba a políticos, jueces, abogados y dirigentes defensores de los derechos humanos y defendía a la dictadura, estaba integrado por un solo hombre, ya detenido,

El presunto comando llevaba el nombre del general Pedro Barneix, un militar que se suicidó cuando iba a ser detenido tras ser condenado por el asesinato de Aldo Perrini, un simpatizante del Frente Amplio, en 1974, durante la dictadura cívico-militar.

“No se aceptará ningún suicidio más por injustos procesamientos. Por cada suicidio, de ahora en más, mataremos a tres elegidos azarosamente”, decía un correo electrónico que el detenido envió en 2017 a 13 personas.

Una fuente de la investigación citada por el diario El País de Montevideo señaló que “no había elementos” que probaran que el hombre hubiera actuado en conjunto con otras personas en las amenazas del comando.

En una audiencia de apenas 20 minutos, la jueza Ana de Salterain hizo lugar al pedido de la Fiscalía y procesó al detenido por violencia privada especialmente agravada por haberse cometido en forma anónima, a través de la fuerza intimidante de asociaciones secretas existentes o supuestas.

El juicio se tramita por el viejo Código de Proceso Penal (CPP) porque las amenazas del supuesto “Comando Barneix” a jueces y abogados, entre otros, ocurrieron meses antes de la implementación del nuevo código.

El hombre, de 34 años, ya había sido procesado en 2015 por incitación al odio, desprecio o violencia hacia determinadas personas.

Dos años después de las amenazas de 2017, en 2019, el “comando” volvió a aparecer para exigir el voto a favor del entonces candidato Luis Lacalle Pou.

“Sabemos quién sos y contamos con tu voto y el de tu familia para salvar a la patria, es una orden. Las órdenes se acatan y el que no lo haga es un traidor. Sabemos cómo tratar a los traidores”, decían aquellos mensajes.

La Fiscalía consideró que existen “numerosos indicios concordantes e inequívocos” que conducen a atribuirle al detenido responsabilidad en los hechos y reveló que el hombre creó sucesivos blogs en internet con distintas denominaciones e interviniendo bajo diferentes nombres de usuarios, con manifestaciones y reivindicaciones del mismo tenor que los mails del supuesto comando.

“La similitud de contenidos, estilos de redacción, mayúsculas, puntuación, signos de exclamación y citas bíblicas” hace “evidente” que se trata de la misma persona, señaló.

(Télam)