El Gobierno italiano suma apoyos dentro de la coalición oficialista para que el denominado "pase verde" que rige para transporte y acceso a lugares cerrados sea también obligatorio para los trabajadores estatales en contacto con público.

"El pase verde obligatorio para quien está en contacto con el público puede ser una buena idea", planteó el líder de la derechista Liga, Matteo Salvini, uno de los miembros del Gobierno más crítico con aumentar la cantidad de actividades que requieren del certificado.

"Lo hablaremos en la semana en la reunión de dirección" de la crisis sanitaria, agregó Salvini, en referencia a la reunión que convocará el premier Mario Draghi para definir los próximos pasos de la lucha contra el coronavirus.

El certificado gratuito que se da a personas con al menos una dosis de vacuna o recuperadas de coronavirus se obtiene también con un test negativo de la Covid-19 de no más de 48 horas de antigüedad y, por decreto de Draghi, es obligatorio además para vuelos y trenes internos de larga y media distancia.

Mientras tanto, el ministro de Administración Pública Renatto Brunetta, principal impulsor del "pase verde" para estatales, consideró que la extensión del certificado a los trabajadores del sector será "una carta de libertad".

"El pase verde te abre a la vida al trabajo y la socialización. Lo qué sucederá en los próximos días lo dijo el presidente Draghi, cuando afirmó que tiene la intención de extender el pase verde a todo el mundo laboral, tanto público como privado", agregó Brunetta citado por el diario Repubblica.

"Si esto sucede, el siguiente paso, al menos en lo que a mí respecta, será la vuelta al trabajo en presencia de todos los empleados públicos", agregó el ministro miembro de la centroderechista Fuerza Italia de Silvio Berlusconi.

El diario Corriere agrega en su edición de hoy que el Gobierno extenderá la obligatoriedad del "pase verde" que ya rige para trabajadores estatales al personal de bares, restaurantes y gimnasios.

El ministro de Educación Patrizio Bianchi, en tanto, aseveró que el Gobierno está preparado "con todas las condiciones" para iniciar la semana que viene con los controles a docentes y personal educativo en el reinicio de clases tras la pausa estival.

"El Gobierno utilizará todas las herramientas cuando sea necesario", agregó luego en la cadena SkyTg24 al ser consultado sobre la posible obligatoriedad de la vacuna.

Hasta el momento, según cifras oficiales, Italia ya inmunizó contra el coronavirus a 38.699.389 personas, el 71,65% de la población mayor de 12 años, y espera llegar al 80% antes de fin de mes, según planteó Draghi la semana pasada. (Télam)