La directora adjunta de ONU Mujeres en la región, la uruguaya Cecilia Alemany, consideró en una entrevista con Télam que la reestructuración del sistema nacional de cuidados podría ser una solución a las casi dos décadas de retroceso laboral sufrido por las latinoamericanas durante la pandemia, ya que permitiría una mejor inserción de las mujeres en el mercado de trabajo, además de la generación de nuevos empleos.

Télam: Con la pandemia hubo un retroceso regional de 18 años en la participación de las mujeres en el mercado laboral, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). ¿Impulsar una reestructuración del sistema de cuidados podría ser una respuesta?

Cecilia Alemany: Sí, está demostrado en otros países del mundo que ayuda a una mejor inserción en el mundo del trabajo y además genera empleo en sí mismo. Muchas veces algunos de estos empleos preexisten de forma informal. Por supuesto, depende de los distintos contextos y de cómo se conciba ese sistema nacional de cuidados. Pero este sistema genera lo que llamamos los ingresos directos e indirectos. Directos por la vía de las contribuciones de estos nuevos empleos e indirectos porque estás generando mejores condiciones de trabajo no solo para las mujeres o las personas que eran cuidadoras en su casa, sino también para este nuevo sector. O sea, es un sector generador de empleo que a la vez consume más y tiene más capacidad. Entonces, ahí tenés los otros impuestos indirectos que también recauda el Estado. De alguna forma, se retroalimenta el sistema a sí mismo.

T: Es darle una formalidad a un sistema informal...

CA: Y ampliar la oferta de empleos también. Hace poco Cepal hizo unos estudios en este marco de cómo las mujeres que tienen que resolver solas sus cuidados están más endeudadas que aquellas que tienen soluciones de otro tipo. Entonces, el hecho de que no tengamos sistemas nacionales de cuidados afecta la posibilidad de inserción laboral y la pobreza del tiempo de las mujeres y también estamos educando a las nuevas generaciones en una visión sesgada de que el cuidado lo tienen que hacer las mujeres. Y bueno, al final afecta todo: la economía, la productividad y también la salud.

T: A nivel regional, ¿hay algún país modelo al respecto?

CA: Siempre tengo cuidado en hablar de modelos porque son inspiradores, pero no siempre se pueden trasladar porque conjugan distintas realidades. Sin embargo, el país que está más avanzado en tema de sistemas nacionales e integrales de cuidados es Uruguay porque hubo un trabajo desde hace más de una década de hacer este camino que hoy están transitando otros países de la región, como Argentina, Chile, Colombia y Panamá. Se están discutiendo estos mismos temas en Paraguay, Perú y México, pero el que tiene el sistema nacional integrado más consolidado es Uruguay, que sí es un referente. Hoy en día ya se habla a nivel mundial cuando discutimos cuidados porque es un problema que la crisis dejó para el mundo, no solo para América Latina.

T: La reestructuración de la sociedad del cuidado será justamente el tema de debate central de la XV Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, que se celebrará en noviembre en Buenos Aires. ¿Por qué se eligió Argentina como país anfitrión?

CA: La Conferencia Regional sobre la Mujer tiene 45 años, es un espacio intergubernamental donde todos los gobiernos de América Latina y el Caribe se reúnen cada dos años aproximadamente a acordar estándares de la región de los temas que son relevantes para la igualdad de género. Y con la crisis de Covid-19, cuando nos encontrábamos en línea todos los países de la región traían esta preocupación. La presidencia de este foro la tiene Chile y junto a otros países propusieron que se traspasara a Argentina, en parte también porque hay un debate en este momento sobre avanzar en el Sistema Nacional de Cuidados. Acá hay todo un tema de reconocer quién puede aportar a este debate y además tiene interés en que se dediquen recursos. (Télam)