El Senado de Estados Unidos votó hoy a favor de confirmar a la candidata Linda Thomas-Greenfield, propuesta por el presidente Joe Biden, como la próxima embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas.

El Senado, de 100 miembros, confirmó la nominación de Thomas-Greenfield con 78 votos a favor, informó la agencia Europa Press.

Se prevé que Thomas-Greenfield, de 68 años, viaje mañana hacia Nueva York y al día siguiente se reúna con el secretario de Naciones Unidas, Antonio Guterres.

La flamante embajadora, quien ostenta una extensa carrera diplomática con 35 años en el Servicio Exterior y con servicios en cuatro continentes, principalmente en África, creció durante la era de los derechos civiles en el estado de Luisiana.

Durante su adolescencia estudió y se graduó en una escuela secundaria segregada y fue a la Universidad Estatal de Luisiana, institución que fue obligada a aceptar estudiantes negros por orden judicial.

Thomas-Greenfield, una de las primeras apuestas de Biden para su equipo de seguridad nacional, se desempeñó como embajadora de Estados Unidos en Nigeria entre 2008 y 2012, como Directora General del servicio diplomático estadounidense entre 2012 y 2013 y fue subsecretaria de Estado durante el Gobierno del expresidente Barack Obama (2009-2017).

Cuando el expresidente Donald Trump asumió al poder, ordenó su cese inmediato.

El mes pasado, durante su intervención frente al Comité de Asuntos Exteriores del Senado, Thomas-Greenfield anticipó algunos lineamientos de su política.

Entre algunos de los principales puntos, se mostró muy crítica con la "agenda autoritaria" de China y se comprometió a garantizar que la "ayuda humanitaria pueda llegar a las personas más necesitadas de Siria".

Asimismo, insistió en la necesidad de ejercer la "influencia" de Estados Unidos en la sede de Naciones Unidas para que sea "una institución indispensable en la promoción de la paz, la seguridad y el bienestar colectivo". (Télam)