Las negociaciones para salvar el acuerdo internacional sobre el programa nuclear iraní se reanudaron hoy en Viena en un clima de mucha tensión, tras la decisión de Teherán de enriquecer uranio al 60%, un anuncio criticado por las potencias occidentales.

La reunión de los miembros del acuerdo -Alemania, Francia, el Reino Unido, China, Rusia e Irán- cuenta con la participación indirecta de una delegación estadounidense que se aloja en otro hotel, ya que el anterior Gobierno de Donald Trump decidió unilateralmente abandonar el acuerdo y volver a imponer sanciones a Irán.

La decisión de Irán de avanzar hacia un enriquecimiento al 60% "es extremadamente preocupante desde el punto de vista de la no proliferación nuclear y va contra el espíritu de las conversaciones en curso en Viena, porque no hay ninguna justificación civil creíble para una decisión de este tipo", informó el vocero de la política exterior de la Unión Europea (UE), la organización que impulsa las negociaciones, Peter Stano, citado por la agencia de noticias AFP.

Con su último anuncio, Irán quedará más cerca del umbral del 90% de enriquecimiento, que permite un eventual uso militar, un objetivo que siempre negó tener pero que preocupa a las potencias europeas, a Estados Unidos y a su aliado, Israel.

Por ese motivo, el presidente iraní, Hasan Rohani, trato tranquilizar las preocupaciones de las potencias occidentales.

"Nuestras actividades nucleares son pacíficas, no buscamos obtener la bomba atómica", manifestó Rohani en un discurso transmitido hoy por la televisión estatal.

Sin embargo, Stano alertó que al acercarse al 90% necesario para un posible uso militar, la República Islámica "ejerce presión sobre todos".

Ayer, el presidente iraní informó que la decisión de aumentar el enriquecimiento de uranio era una respuesta a la explosión en la madrugada del domingo de su planta nuclear subterránea de Natanz, un ataque que su Gobierno atribuyó a Israel.

Sin referirse al presunto ataque a Natanz, el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, alertó a Irán: "Tengo que decirles que este paso plantea dudas sobre la seriedad de Irán en las conversaciones nucleares".

En paralelo, Alemania, Francia y el Reino Unido advirtieron contra una escalada, "por parte de cualquier país" y denunciaron una "evolución grave contraria al espíritu constructivo" de las negociaciones.

Pero Rusia prefirió verlo como una señal de que hay que actuar rápido.

"Esto demuestra que el restablecimiento del Plan de Acción Integral Conjunto (Jcpoa por sus siglas en inglés, acuerdo alcanzado en 2015) es la única solución viable" para volver a encarrilar el programa nuclear iraní, tuiteó el embajador ruso ante las organizaciones internacionales en Viena, Mijaíl Ulianov.

Según Irán, para detener esta "espiral peligrosa", Estados Unidos, quien se retiró unilateralmente del acuerdo en 2018, debe levantar las sanciones impuestas por el expresidente estadounidense Donald Trump, algunas aplicadas por motivos no nucleares.

En dicho acuerdo, Irán se había comprometido a mantener el enriquecimiento en un 3,67% , aunque en enero último lo aumentó al 20% por la retirada de Estados Unidos del pacto y su decisión de volver a imponer sanciones a Teherán.

"Está claro que cuanto más se eternice el proceso diplomático, mayor será el riesgo de que se vea obstaculizado por saboteadores y personas mal intencionadas", comentó a la AFP Ali Vaez, especialista en temas iraníes en el International Crisis Group.

"El cielo no se nos caerá encima al día siguiente del comienzo del enriquecimiento de uranio al 60% por parte de Irán", comentó la especialista, "pero la preocupación aumentará en cuanto haya acumulado una cantidad significativa de materia". (Télam)