El cruce de migrantes que ingresan ilegalmente a Chile desde Bolivia se multiplicó diez veces en un año, lo que -según autoridades chilenas- provoca un colapso en los servicios, especialmente la atención médica en medio de la feroz segunda ola de la pandemia de coronavirus.

"Actualmente, han llegado 3.600 extranjeros irregulares solo este año, 10 veces más que a la fecha el año pasado", afirmó Miguel Angel Quezada, Intendente de la región de Tarapacá, citado por medios chilenos y bolivianos.

Según las autoridades chilenas, miles de inmigrantes caminan desde Bolivia por el inhóspito altiplano andino, a unos 3.600 metros de altitud, soportando temperaturas extremas y desafiando la pandemia, hasta llegar a la región de Tarapacá, a unos 2.000 kilómetros al norte de Santiago.

Se trata de una dura y peligrosa travesía que esta semana ya cobró la vida de dos migrantes.

En lo que va de año, más de 1.500 de estos extranjeros, entre ellos ancianos, embarazadas y niños, cruzaron a Chile por la localidad fronteriza de Colchane donde cientos de ellos se quedaron de acampe, recogió la agencia de noticias AFP.

La situación generó una nueva crisis migratoria y esta semana surgieron denuncias por parte del alcalde y vecinos de esta zona de unos 1.600 habitantes, en su mayoría de origen aymara, sobre supuestas ocupaciones ilegales de casas por parte de ciudadanos extranjeros.

"Esto está produciendo un colapso en cuanto a la atención médica, también a los servicios básicos. Cada día vemos el aumento considerable de inmigrantes que ingresan a Chile sin control alguno", alertó Javier García, alcalde de Colchane.

Las autoridades trasladaron a una parte de los inmigrantes en autobuses hasta refugios y residencias sanitarias de Iquique, ciudad que se encuentra en cuarentena por el alto número de contagios. Otros llegan caminando y acampan en plazas y playas.

El Gobierno del presidente Sebastián Piñera adoptó medidas para enfrentar la crisis migratoria como reforzar el control fronterizo con militares y la licitación de 15 aviones para realizar el proceso de expulsión de inmigrantes ilegales, principalmente en Iquique y Colchane.

"Para poder acelerar las expulsiones judiciales y administrativas, se requieren aviones de mayor disponibilidad en cuanto a horario, vuelos y días", precisó el ministro del Interior, Rodrigo Delgado.

Desde 2014, cerca de 500.000 venezolanos se afincaron en Chile escapando de la crisis política y económica en su país, y se han convertido en la colonia extranjera más numerosa del país.

Chile vivió en los últimos años un explosivo crecimiento de la migración, que hoy alcanza a cerca de 1,5 millón de personas, atraídas en gran parte por una estabilidad la estabilidad política y económica que actualmente registra un marcador deterioro. (Télam)