La ONG rusa Comité contra la tortura, que el último viernes fue calificada por el gobierno como "agente del extranjero", anunció hoy su disolución porque consideró esa definición como un "insulto y una calumnia", explicó su director, Serguei Babinets.

"No queremos seguir trabajando siendo catalogados como 'agentes del extranjero'. Consideramos este término como un insulto y una calumnia" dijo Babinets en su cuenta de Telegram.

"Pese a la evidente utilidad de nuestra misión, las autoridades se esfuerzan desde hace años por hacerla pasar como extranjera y nociva" agrega, y estima que "las autoridades envían una señal de que la tortura es (o se ha convertido ya) en un aspecto de la política gubernamental".

Esta ONG contra la tortura fundada en 2000, milita por obligar a las autoridades a investigar los malos tratos infligidos por las fuerzas de seguridad, y a ponerles fin. La ONG trabajó en particular sobre la situación en Chechenia.

Los "agentes del extranjero" están sometidos a numerosas obligaciones y procedimientos fastidiosos, so pena de importantes sanciones. Deben indicar este estatuto en cada una de sus publicaciones.

La calificación del Comité contra la tortura como "agente del extranjero" se produce en un contexto de represión contra cualquier voz crítica en Rusia, en especial tras la intervención militar en Ucrania de fines de febrero. (Télam)