El Reino Unido registra un número récord de bajas laborales de personas que estuvieron en contacto con un positivo por coronavirus, lo que provocó problemas en el sector de la salud, transporte y servicios, debido al funcionamiento de una aplicación del Sistema Nacional de Salud británico (NHS), que recomendó a más de 1.6 millones de personas a aislarse la semana pasada.

La aplicación de la NHS alerta a las personas de un posible contagio mediando un "ping", lo que según el diario The Guardian, derivó en una "pingdemia" que llevó a la cuarentena a las personas que fueron "rastreados" con métodos tradicionales e identificados como focos de posible contagio.

Así le ocurrió al primer ministro Boris Johnson y al ministro de Finanzas, Rishi Sunak, que debieron aislarse cuando les sonó el "ping" de la aplicación, tras haber estado ambos funcionarios en contacto directo con el ministro de Salud Sajid Javid, que dio positivo por el virus el sábado.

El ministerio de Defensa informó por su parte que unas 5.200 tropas regulares y reservistas se ausentaron de sus puestos el 1 de julio debido a un diagnóstico positivo o un contacto estrecho.

Esas bajas militares equivalen al 3% del personal activo en una jornada ordinaria.

También una de las principales líneas del subterráneo de Londres debió ser suspendida como consecuencia de la escasez de personal provocada por la recomendación de aislarse de la aplicación NHS Covid-19.

La Línea Metropolitana tampoco está funcionando hoy debido a que el personal de la sala de control fue alertado por la aplicación esta mañana.

A su vez, los servicios en la línea Piccadilly y District de Londres también se han visto afectados como resultado de la interrupción.

El sector gastronómico y el comercio, así como el turístico, alertaron sobre la falta de trabajadores como consecuencia del extraordinario incremento de contagios y de la consecuente multiplicación en la identificación de contactos en riesgo que se sienten también en otros esferas, desde cadenas de montaje de vehículos a producción de alimentos envasados y el servicio de salud de algunas localidades.

En el aeropuerto londinense de Heathrow la semana pasada se formaron largas colas con varias horas de espera cuando más de un centenar de empleados debieron pedir la baja laboral para hacer la cuarentena.

No obstante, el Gobierno descartó reducir la intensidad de la app, que salta cuando una persona está durante unos 15 minutos a menos de dos metros de un contagiado.

Sin embargo, evalúa la opción de levantar el requerimiento de cuarentena al personal sanitario vacunado. A partir de hoy, al que se le haya informado que debe aislarse podrá asistir al trabajo en circunstancias excepcionales y será reemplazado por los tests.

Según una encuesta, una de cada cinco personas eliminó la semana pasada en Inglaterra la aplicación NHS Covid-19 para evitar ser rastreado por la aplicación y le suene el "ping y se vea obligada a aislarse.

Nadie duda que el "ping" electrónico sonará con mayor frecuencia a partir de hoy después que se levantaron todas las restricciones de la cuarentena impuesta en Inglaterra como el distanciamiento social, las reuniones sociales y protección con barbijos en espacios cerrados.

Los líderes empresariales reforzaron los llamamientos para la revisión de las reglas de aislamiento en medio de lo que se denominó como la "pingdemia".

En ese sentido, los supermercados advirtieron sobre problemas con el suministro de alimentos y posibles horarios de apertura más cortos si un número creciente de trabajadores tiene que ponerse en cuarentena.

En el Reino Unido el 87,6% de adultos ya ha recibido una dosis y el 67,5% estaba completamente inoculada para el 15 de julio. (Télam)