Tras haber sido ratificado en el Parlamento la semana pasada, el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, se arriesga a otra crisis política en las próximas horas por las demoras en encontrar a nuevos aliados de centro que sostengan al Gobierno y con presiones del propio oficialismo para definir la nueva composición de la coalición antes de mañana.

"O encontramos la mayoría en 48 horas o mejor ir a votar", planteó el canciller Luigi Di Maio, miembro del oficialista Movimiento Cinco Estrellas (m5E), en declaraciones televisivas a última hora del domingo.

El pedido de Di Maio se dan en un marco en el que Conte ve retrasos en su plan para encontrar a legisladores de centro, los denominados "constructores", que se sumen a la coalición de Gobierno para "agrandar la coalición" que la semana pasada obtuvo 156 apoyos en el Senado, a cinco de la mayoría absoluta.

Según coinciden hoy los diarios La Stampa y Repubblica, varios de los "constructores" le habrían pedido al premier que presente su renuncia formal al presidente Sergio Mattarella para recibir el encargo de formar un nuevo Gobierno al que los legisladores de centro puedan sumarse de manera formal, con un grupo legislativo propio.

Conte utilizó ya un método similar en agosto de 2019, cuando renunció al Gobierno que encabezaba desde junio de 2018 en base a una alianza del Cinco Estrellas con la derechista Liga, recibió un nuevo encargo de Mattarella, y formó una nueva coalición con el M5E, el Partido Democrático y Libres e Iguales, con la que se mantiene hasta hoy en el poder.

La aceleración de los pedidos de definición por parte del propio oficialismo se dan de frente a la votación que deberá enfrentar esta semana el Gobierno en el Parlamento para ratificar al ministro de Justicia, Alfonso Bonafede.

"La votación sobre Bonafede es una votación sobre el Gobierno", planteó Di Maio a Rai3, para marcar la importancia de que el oficialismo llegue fortalecido a las sesiones de ratificación previstas, en principio, para el miércoles en Diputados y el jueves en el Senado.

Miembro también del Cinco Estrellas, Bonafede es un histórico rival del expremier Matteo Renzi, líder del grupo Italia Viva, quien diez días atrás originó una crisis política al retirar a sus dos ministras del Gabinete y restar 30 senadores y 18 diputados al apoyo parlamentario a Conte.

Los cruces entre Renzi y Bonafede se acentuaron a partir de fines de 2019 cuando Renzi, por entonces parte del oficialismo, se negó a votar una ley propuesta por el ministro de Justicia sobre cambios en el sistema de prescripciones.

Mientras tanto, la oposición de centroderecha que agrupa a Fuerza Italia de SIvio Berlusconi, Liga de Matteo Salvini y Hermanos de Italia de Giorgia Meloni, reforzó su pedido de una convocatoria a elecciones.

"Mejor dos meses de parálisis por la campaña electoral que dos años de quietud", expresó Berlusconi en un comunicado, en referencia a la fecha teórica de vigencia del Gobierno de Conte, en marzo de 2023.

Mientras tanto, Conte continuará hoy con la ronda de encuentros para buscar agrandar la coalición y ganar volumen político y se reunirá con las cámaras patronales del país, incluida la unión industrial Confindustria, para buscar involucrarlos en el diseño del plan de manejo de los 209.000 millones de euros que el país recibirá de Europa para afrontar la pospandemia. (Télam)