Los laboratorios Sanofi y GSK, francés y británico respectivamente, anunciaron hoy que su vacuna no estará lista hasta finales de 2021, tras verificar resultados peores de lo esperado en los primeros ensayos clínicos, lo que representa un revés en la campaña contra la pandemia.

La realización del programa "se retrasa para mejorar la respuesta inmunológica en las personas mayores", dijeron los grupos en un comunicado citado por la agencia de noticias AFP y que afecta principalmente a la Unión Europea que ya firmó un contrato para reservar 300 millones de dosis.

Estas farmacéuticas esperan que su vacuna esté disponible en el cuarto trimestre del próximo año, frente al plan original de presentar una solicitud de licencia en la primera mitad de 2021 y entregar 1.000 millones de dosis ese año.

Los laboratorios quieren "perfeccionar la concentración de antígenos para obtener una alta respuesta inmunológica en todos los grupos de edad", según consignó AFP.

Llevarán a cabo para eso una fase de ensayos complementaria a partir de febrero apoyándose en un ensayo realizado recientemente en primates no humanos con una fórmula de antígenos mejorada, que mostró que "la vacuna candidata podría aportar una protección contra las patologías pulmonares y comportar la eliminación rápida del virus en las vías nasales y en los pulmones en el espacio de dos a cuatro días".

"Cuando inyectamos una fuerte cantidad de virus a animales que recibieron la vacuna, tenemos excelentes resultados, lo que nos da confianza", destacó Thomas Triomphe, vicepresidente de la rama de vacunas de Sanofi, quien admitió que el anuncio era "decepcionante".

Desarrollar una nueva vacuna toma tiempo y dinero: según los especialistas del sector, se necesitan alrededor de 1.000 millones de euros (1.200 millones de dólares) y diez años de media, pero, para la Covid-19, la investigación, impulsada por una financiación excepcional y asociaciones público-privadas, rompieron con los plazos tradicionales.

En todo el mundo hay 11 vacunas en la última fase de ensayos clínicos y, en este contexto, GSK y Sanofi podrían llegar demasiado tarde frente a los otros laboratorios.

Son "de tres a cuatro meses de retraso, pero, a fin de cuentas, con más informaciones sobre una mejor fórmula", aseguró Triomphe. "Le tocará a nuestros socios decidir si quieren encargar dosis", añadió. (Télam)