El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, afirmó hoy que España puede convertirse en una central de gas natural licuado y ser la alternativa al gas ruso para varios países de la Unión Europea (UE).

España cuenta con la infraestructura de regasificación "más importante de Europa", aseguró Sánchez en una conferencia de prensa en Varsovia, junto al primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, en el marco de la XIV Cumbre Hispano-Polaca.

Esta infraestructura está disponible para los socios europeos con el objetivo de que el continente "no sea rehén energético de (el presiente ruso, Vladimir) Putin", agregó, según reportó la agencia de noticias Europa Press.

Argelia es históricamente el país de origen desde el que España importa más gas, que le llega a través de un gasoducto (el 46,9%) o como Gas Natural Licuado (53,1%)

Sánchez explicó que el 30% de la regasificación europea está localizada en España, que "está dispuesta a aumentar la solidaridad" y la capacidad de exportación de gas a otros países europeos.

De acuerdo con el mandatario español, en junio pasado el 20% de las importaciones de gas natural licuado que llegaron a España fueron exportadas a terceros países de la UE.

En base a ello, Sánchez comentó que había conversado con el Gobierno francés y la Comisión Europea para mejorar esas interconexiones y convertir a España en "una alternativa a la importación de gas ruso por parte de otros países del centro y del este de Europa".

"No solo necesitamos incrementar nuestra capacidad de exportación de gas, sino que también tenemos que hacer frente al desafío del ahorro energético que implicará esta potencial amenaza a toda Europa del corte de suministro de gas por parte de Putin", expresó Sánchez.

Asimismo, informó que había repasado el plan de ahorro energético aprobado por su Gobierno y que se dará a conocer próximamente a la población española para que esta "pueda participar".

Sánchez aseguró estar "satisfecho" con el acuerdo político del pasado martes entre los ministros de Energía para reducir el consumo de gas en Europa, pero insistió en la necesidad de reforzar la política energética europea, en especial el mercado eléctrico, y apostar "a las energías renovables para reducir la volatilidad y dar estabilidad a los precios de la electricidad".

Ayer, la UE acordó reducir su consumo de gas en un 15% para disminuir su dependencia del suministro ruso de cara al próximo invierno, en medio de nuevos recortes anunciados desde Moscú y de la continuidad de la guerra con bombardeos "masivos" en el sur de Ucrania.

El documento aprobado, a pesar de la negativa de Hungría, prevé que cada país haga "todo lo posible" para reducir en al menos un 15% el consumo de gas entre agosto de 2022 y marzo de 2023, respecto a la media de los últimos cinco años del mismo periodo.

Se trata de una medida optativa, pero en caso de "riesgo grave de penuria", un mecanismo hará obligatoria esa reducción, pero el objetivo será adaptado a las realidades de cada país a través de una serie de exenciones.

Las declaraciones de Sánchez se producen también el mismo día en que la empresa estatal rusa Gazprom redujo el volumen de gas suministrado a Alemania a través del gasoducto Nord Stream, según datos publicados por el operador de la red, en una decisión que la firma atribuye a "motivos técnicos" pero que las potencias occidentales ven motivado por la guerra en Ucrania. (Télam)