La ciudad de San Pablo, la mayor urbe de Brasil y de Sudamérica con unos 13 millones de habitantes, exigirá un "pasaporte de vacuna" contra la Covid-19 para poder ingresar a bares, restaurantes, teatros, espacios culturales, comercios y shoppings, anunció hoy el intendente paulista, Ricardo Nunes.

Los establecimientos donde sean detectadas personas sin la vacuna contra el coronavirus serán multados.

San Pablo, donde el 26 de febrero de 2020 se confirmó el primer caso de coronavirus de América Latina, es la primera ciudad capital de Brasil en exigir el pasaporte de la vacuna.

"Será un dispositivo donde se colocará la lectura de un QR Code para que la persona sea autorizada a circular por lugares cerrados y masivos", dijo el intendente, del ala conservadora del Movimiento de la Democracia Brasileña (MDB) del expresidente Michel Temer.

Nunes aclaró que aún no hay fecha de inicio del sistema de control pero alentó a las personas a completar su vacunación, ya que hay 211.000 que por diversos motivos no han ido a recibir la segunda dosis".

La semana pasada el municipio de Guarulhos, en el Gran San Pablo y donde está ubicado el aeropuerto internacional, decretó que a partir del 1 de setiembre pedirá el certificado de vacunas as los clientes de establecimientos comerciales.

El estado de San Pablo eliminó todas las restricciones horarias y de capacidad para comercio y gastronomía, aunque todavía no autorizó, hasta el 1 de noviembre, eventos con personas en pie como discotecas, estadios y ferias y convenciones de gran porte.

El estado de San Pablo y su capital homónima vacunaron a la totalidad de los mayores de 18 años con la primera dosis y actualmente se están vacunando adolescentes de 12 a 17.

Según el conteo realizado por la prensa local, hasta el viernes Brasil había vacunado a 175,2 millones de personas, de las cuales 121,2 millones (el 57,27 % de la población) recibieron la primera dosis y 54 millones (el 25,5) las dos dosis o bien una vacuna que requiere sólo una dosis. (Télam)