El estado brasileño de San Pablo entró hoy en fase roja, que extenderá al menos hasta el domingo, lo que permite el regreso a las actividades presenciales en escuelas, la apertura de algunos servicios y la reanudación de competencias deportivas, entre ellas el campeonato local.

La fase de emergencia había comenzado el 15 de marzo y cambia ahora porque el Estado registró una leve caída en la tasa de ocupación de camas de Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), aunque sigue siendo alta, con un 86%.

El promedio diario de nuevas hospitalizaciones bajó de 2.732 el 15 de marzo a 2.715 el 9 de abril, reportaron medios brasileños, y el estado ya tiene más de 83.000 muertos desde el comienzo de la pandemia.

En la capital, las escuelas municipales y privadas de municipios que lo autorizaron comenzaron a recibir estudiantes, pero la red estatal recién tendrá clases presenciales desde el miércoles.

El servicio en comercios, bares y restaurantes sigue estando prohibido en todo el estado, aunque existe la venta de comida para llevar.

En la fase roja de la planificación estatal de cuarentena, las unidades educativas pueden recibir un máximo del 35% de los estudiantes y cada municipio decide si el regreso es opcional.

La recomendación es que los estudiantes que puedan permanecer en el sistema educativo remoto no regresen a la presencialidad.

Se mantiene, en tanto, el toque de queda entre las 20 y las 5, y los servicios religiosos presenciales siguen prohibidos.

La vuelta de los deportes, sin público asistente, por supuesto, no alcanzó para que San Lorenzo pudiera jugar mañana en San Pablo, por lo que su partido ante Santos fue trasladado a Brasilia.

Además, la fase roja mantiene sin funcionamiento las academias; las peluquerías y salones de belleza, los cines y teatros, las concesionarias de autos y, claro, las oficinas administrativas. Tampoco pueden usarse los parques.

La nueva etapa había sido anunciada hace tres días por el vicegobernador Rodrigo García, quien advirtió que no se trataba de “un relajamiento, sino de un avance”.

En el estado -que tiene 46 millones de habitantes- los únicos comercios autorizados a funcionar son las estaciones de servicio, los supermercados y panaderías y ahora los de materiales de construcción.

San Pablo avanzó el fin de semana con la vacunación de los docentes mayores de 47 años para intentar un regreso con más plenitud a las clases presenciales a mediados de mayo, pero el proceso de inmunización está atado a que el país logre más dosis.

El ministro de Salud de la Nación, Marcelo Queiroga, estimó que recién en el segundo semestre podrán lograrse más vacunas.

(Télam)