(Por enviado especial) El papa Francisco realizó un largo saludo a los periodistas que lo acompañan a bordo del vuelo papal rumbo a Canadá, entre ellos un enviado de Télam, durante el que bromeó sobre las recurrentes crisis políticas italianas, recibió varios regalos y reiteró su "deseo" de poder visitar Ucrania en algún momento.

"Los italianos están habituados", planteó el Papa entre risas cuando inició un saludo personal a los 75 periodistas con los que despegó desde Roma a las 9.15 locales (4.15 de Argentina) en un Airbus A330 de Ita Airways, en referencia a la crisis de Gobierno generada por la reciente caída del premier Mario Draghi, el Ejecutivo número 67 del país europeo en 76 años.

Francisco, que recorrió ida y vuelta el pasillo del avión ayudado de un bastón, se mostró de buen estado de salud pese a los dolores de rodilla que lo aquejan desde inicios de enero, por los que se moverá en silla de ruedas en algunos tramos de la visita que hará hasta el viernes y por la que recorrerá Edmonton, Québec e Inuit.

Durante su encuentro a más de 10.000 metros de altura con los periodistas, el pontífice recibió varios regalos, como yerba, cuadros y alfajores, y agradeció un casco que recibió de parte de Reporteras Sin Fronteras de España, donado por la viuda de un periodista ibérico asesinado en Burkina Faso en 2021.

Consultado una vez más por la posibilidad de ir a Kiev, el Papa insistió con su deseo pero reconoció que el viaje es "complicado", pese a que la Santa Sede está "trabajando" en una posible visita. "Lo deseo tanto, lo deseo tanto", fue su respuesta al saludar a uno de los periodistas.

Con el vuelo de este domingo, el Papa recorre 8.430 kilómetros antes de llegar a Edmonton, en donde será recibido por el premier Justin Trudeau para dar inicio a lo que este domingo calificó como un "peregrinaje penitencial" que estará enfocado en el perdón a los pueblos indígenas por los abusos a jóvenes nativos en gestionados por instituciones cristianas entre fines del siglo XIX y la década de 1990. (Télam)