Representantes de la ONU y del Gobierno ruso retomaron hoy el diálogo para tratar de prorrogar el acuerdo que permite exportar cereales desde Ucrania a través del mar Negro, días antes de que expire el mecanismo adoptado en julio en Turquía, que permitió exportar toneladas de granos en medio de la guerra.

La reunión entre la secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad), Rebeca Grynspan; el jefe de la agencia humanitaria de la ONU, Martin Griffiths, y el vicecanciller ruso, Serguei Vershinin, se realizó en el Palacio de las Naciones Unidas, la sede de la ONU en Ginebra, dijo un portavoz de la organización internacional, citado por la agencia rusa Sputnik.

Los medios no tenían acceso a la cita. 

El pasado 22 de julio, Rusia, Turquía y la ONU firmaron un acuerdo que permitió desbloquear la exportación de grano y fertilizantes de Ucrania, en medio de las hostilidades.

Los representantes del Gobierno ucraniano suscribieron un documento similar con Ankara y representantes de la ONU.

Desde entonces, el mecanismo de control ha permitido exportar más de diez millones de toneladas de cereales y productos alimenticios de Ucrania, reducir los precios en el mercado mundial y suministrar cereales a determinados países, que necesitan urgentemente alimentar a poblaciones hambrientas. 

Además, Moscú firmó con la ONU un memorando para facilitar la exportación de fertilizantes y productos agrícolas rusos a los mercados internacionales. Este capítulo por ahora no avanzó, según reclaman las autoridades rusas.

El 29 de octubre, Rusia suspendió su participación en el acuerdo, tras acusar a Ucrania de un ataque de drones submarinos a buques de la flota del mar Negro y barcos civiles encargados de garantizar la seguridad del corredor de granos cerca de Sebastopol, en el suroeste de Crimea.

Pocos días después, el Ministerio de Defensa ruso anunció que Moscú retomaría el cumplimiento del pacto alimentario tras recibir garantías de que Kiev no utilizaría el corredor naval y puertos ucranianos del mar Negro para realizar operaciones bélicas contra Rusia, aunque no aseguró que firme su continuidad el próximo 19 de noviembre.

El centro de coordinación que vigila desde Estambul la aplicación del acuerdo estima que unos 70 buques están esperando a entrar a puertos ucranianos, con capacidad para sacar unos dos millones de toneladas adicionales.

El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, evitó aclarar hoy la posición de Moscú sobre una posible prórroga, alegando que "este tipo de decisiones no se anuncian" por adelantado, según la agencia TASS.

"Necesitamos resolver varios asuntos (...) que nos preocupan", advirtió.

Hoy, en el ámbito del Foro sobre la Paz que se celebra en París, el director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU, David Beasley, dijo que todos los países deben cooperar con la implementación del pacto, porque el mundo necesita los granos y los fertilizantes rusos, independientemente de los sentimientos que profese por Rusia.

"Este acuerdo es absolutamente necesario. Todos los países deben cooperar en esa cuestión, todos los países deben desempeñar un papel. No importa si ama o no a Rusia, el mundo necesita los granos y los fertilizantes rusos. De lo contrario, todo el mundo tendrá que pagar por ello", dijo el funcionario.

Beasley aseguró que su organismo actualmente está haciendo todo lo que está a su alcance "para garantizar que el acuerdo de entrega de grano a través del mar Negro se mantenga y se prolongue". (Télam)