Rusia pidió al presidente francés Emmanuel Macron y a la canciller alemana Angela Merkel que utilicen su "influencia" sobre su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski, con quien los líderes europeos tienen previsto un encuentro hoy, para frenar lo que calificó como "provocaciones" de Kiev en el este del país.

Zelenski, que fue recibido al mediodía francés por su homólogo en el Palacio del Elíseo antes de una videoconferencia tripartita con la canciller alemana, reclama por su parte un mayor apoyo europeo ante la concentración de tropas rusas en las fronteras de Ucrania.

"Sería muy importante para nosotros que Macron y Merkel utilicen su influencia durante esta videoconferencia con el señor Zelenski para explicarle la posibilidad de un cese definitivo de todas las provocaciones" en el frente, afirmó el portavoz de la Presidencia rusa Dmitri Peskov.

A principios de abril, tras más de cinco años de un conflicto irresoluto entre Ucrania y Rusia, la zona fronteriza entre ambas naciones volvió a quedar en el centro de la atención internacional, por denuncias cruzadas de agresión, un presunto bombardeo ucraniano y una movilización militar rusa a esa región.

Luego el tema escaló cuando, al mismo tiempo que Rusia reforzaba militarmente su frontera con Ucrania, el presidente de EEUU, Joe Biden, hablaba por teléfono con su par ucraniano para garantizarle su "apoyo inquebrantarle" en su disputa con las milicias separatistas prorrusas que aún controlan parte de dos de sus provincias del este del país, fronterizas con Rusia.

Desde entonces, líderes europeos mantienen conversaciones con Rusia para bajar la tensión y evitar otro enfrentamiento diplomático y conflicto armado como el que terminó en 2014 con la anexión de la península ucraniana de Crimea a Rusia, el inicio de una guerra separatista en el este de ese país y una lluvia de sanciones políticas y económicas de la Unión Europea (UE) y EEUU contra Moscú.

En este contexto nuevamente volátil, el presidente ucraniano clama por la adhesión de su país a la OTAN y a la UE.

"No podemos permanecer indefinidamente en la sala de espera de la UE y la OTAN", dijo Zelenski en una entrevista con el diario francés Le Figaro publicada ayer.

"Si pertenecemos a la misma familia, debemos vivir juntos. No podemos salir juntos para siempre, como eternos prometidos, tenemos que legalizar nuestra relación", añadió el presidente ucraniano.

Sin embargo, la adhesión a la OTAN parece lejana en vista de la hostilidad de Rusia y la reticencia de muchos Estados miembros de la Alianza, incluida Francia, por temor a provocar a Moscú.

La adhesión a la UE tampoco parece muy cercana.

"Podemos apoyar a Ucrania (...) pero eso no significa la adhesión, no es una perspectiva seria", dijo ayer el secretario de Estado francés de Asuntos Europeos, Clément Beaune.

París y Berlín, que tienen un rol de mediadores en el marco del diálogo cuatripartito con Rusia y Ucrania (conocido como el "formato Normandía"), tienen la intención de "desempeñar su papel" para salvaguardar el alto el fuego y regresar a la mesa de negociaciones, según el Elíseo.

"Todos los esfuerzos que estamos desplegando es para evitar la escalada, para rebajar las tensiones", subrayó la presidencia francesa.

La reunión tripartita de hoy se produce en un momento en que Moscú también está bajo la presión de la nueva administración estadounidense de Biden, que ayer anunció sanciones contra Moscú. (Télam)