Rusia no tomará medidas recíprocas respecto a la restricción de visados por parte de la Unión Europea (UE) sino que actuará de acuerdo a sus propios intereses.

"No debemos hacer nada que sea contrario a nuestros intereses", dijo el presidente ruso, Vladimir Putin, en el Foro Económico Oriental, en la ciudad rusa de Vladivostok.

Agregó que si bien la Cancillería rusa suele responder de forma simétrica a las sanciones occidentales, no hará nada que pueda causar daño al país, según recogió la agencia de noticias rusa Sputnik.

"Estamos interesados en que los jóvenes lleguen y estudien aquí, estamos interesados en que los empresarios vengan y trabajen aquí, pese a todas las restricciones, los deportistas, los artistas ¿para que sancionarlos? No vamos a cortar estos contactos. Y los que lo hagan, no nos están aislando a nosotros, sino a ellos mismos", señaló el presidente.

Ayer, la Comisión Europea adoptó una propuesta para encarecer y exigir nuevos requisitos a los viajeros rusos que quieran ingresar al suelo europeo, una medida que debe ser votada por los Estados miembros en los próximos días.

El anuncio llega una semana después de que los ministros de Relaciones Exteriores del bloque acordaran suspender un acuerdo de facilitación de visas firmado entre la UE y Rusia en 2007, algo que finalmente no formalizaron.

De aprobarse las nuevas reglas, los rusos que soliciten visas para ingresar a la zona Schengen (22 estados miembros de la UE más Noruega, Islandia, Suiza y Liechtenstein) ahora pagarán una tarifa de 85 euros, en lugar de los 35 que venían abonando, y el plazo para conseguirlos será de 15 días, aunque estos tiempos pueden extenderse hasta un máximo de 45 días cuando se necesite más información sobre el solicitante.

Hasta ahora, gracias al convenio con Moscú estos plazos estaban acortados y los visados se conseguían en 10 días,

Igualmente, se restringirán las visas de entradas múltiples, aquellas que permiten al titular de la visa entrar y salir del espacio Schengen tantas veces como desee siempre y cuando respete la regla de los 90 días en un período de seis meses.

Además, los solicitantes de visados deberán proporcionar una lista más extensa de pruebas documentales para respaldar sus pedidos.

La propuesta de Bruselas supone un punto intermedio entre los Estados que reclamaban el veto total al turismo ruso y aquellos, sobre todo los receptores de turismo, que pedían una medida más selectiva.

En la actualidad, casi un millón de ciudadanos rusos, 963.000 según los cálculos de Bruselas, tienen visados válidos para el espacio Schengen.

La medida se da en el marco de las sanciones impuestas a Rusia por la invasión a Ucrania el 24 de febrero. (Télam)