El gobierno de Rusia anunció hoy que estaba tomando medidas para "garantizar la seguridad de sus fronteras" ante el aumento de las actividades de la OTAN en la zona fronteriza con Ucrania, país con el que Moscú mantiene un conflicto tras la anexión de la península de Crimea en 2014.

"Rusia toma las medidas necesarias para garantizar la seguridad de sus fronteras; se sabe que las fuerzas armadas de la OTAN y de otros bloques, así como de algunos países están aumentando su actividad en el perímetro de Rusia, y todo eso nos obliga a estar alerta", afirmó el vocero del Kremlin, Dimitri Peskov.

No obstante, Peskov dijo que el traslado de tropas de Rusia dentro de su territorio "no debe preocupar a nadie, pues no es una amenaza para nadie", al tiempo que defendió que Moscú nunca intervino en el conflicto en el este de Ucrania, según la agencia de noticias rusa Sputnik.

"Es un conflicto únicamente ucraniano", señaló Peskov, quien argumentó que, sin embargo, las autoridades de Rusia no quieren que "las llamas de la guerra civil en Ucrania vuelvan a encenderse por las provocaciones de las fuerzas armadas ucranianas".

El conflicto está abierto desde 2014, después de que dos repúblicas sobre las que Ucrania reivindica soberanía declararan su independencia tras un referendo ilegal a ojos de la comunidad internacional pero con el apoyo de Rusia, que recientemente se había anexado Crimea.

En la actualidad rige un alto el fuego, del que la misión de vigilancia de la Organización para Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) registra violaciones diarias que han dejado decenas de víctimas mortales.

La tensión ha ido en aumento durante las últimas semanas tras el intercambio de declaraciones entre la Unión Europea, Estados Unidos y Rusia tras cumplirse siete años de la anexión de Crimea y el empeoramiento general de las relaciones por las sanciones al país euroasiático por el envenenamiento del opositor Alexei Navalni.

La vocera para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad de la Unión Europea, Nabila Massrali, condenó hoy la campaña de reclutamiento lanzada por las Fuerzas Armadas de Rusia en la "ilegalmente anexada República de Crimea", informó la agencia Europa Press.

"Se trata de otra violación del derecho humanitario nacional", dice el comunicado, en el que se recuerda a Rusia que está obligada a "asegurar la protección de los Derechos Humanos en la Península".

Asimismo, la Unión Europa recuerda que no reconocerá la anexión e insta a Rusia a que termine con "todas sus violaciones del derecho internacional en la península de Crimea". (Télam)