Cerca de 10.000 personas se presentaron voluntariamente en las últimas 24 horas para sumarse al ejército ruso, tras el anuncio del presidente Vladimir Putin de una "movilización parcial" para reforzar el frente en Ucrania, informó hoy el Estado Mayor.

"En la primera jornada de movilización parcial, unos 10.000 ciudadanos llegaron por su propia voluntad a las oficinas de reclutamiento, sin esperar su convocatoria", dijo a la agencia de noticias rusa Interfax Vladimir Tsimlyansky, un portavoz del Estado Mayor.

Las redes sociales mostraron imágenes supuestamente de la ciudad de Yakutia (Siberia), con hombres de semblante serio abrazando a sus seres queridos, algunos de ellos llorando, antes de subir a un micro.

En otras tomas difundidas en Mash, un conocido canal de Telegram, se veía una fila de hombres frente a un avión de tropas en una pista de aterrizaje por la noche.

Un vídeo aparentemente grabado en la república caucásica rusa de Chechenia exhibía a decenas de jóvenes caminando por la calle, flanqueados por la policía.

El Ministerio de Defensa no difundió ninguna imagen oficial de la movilización y declinó dar cifras sobre el número de personas convocadas por el ejército, consignó la agencia de noticias AFP.

Ayer, Putin anunció una "movilización parcial" de unos 300.000 reservistas con "experiencia militar" para "proteger" los territorios ocupados por su Ejército en Ucrania en los que desde mañana se celebrarán referendos para decidir su incorporación a Rusia.

A su vez, advirtió que usará todos los medios a su alcance para defenderse, declaraciones que los países occidentales consideraron "imprudentes" e "irresponsables".

En un breve discurso a la nación, anunció la movilización de reservistas y amenazó de forma velada con utilizar armamento nuclear en el conflicto bélico iniciado en febrero.

"Utilizaremos todos los medios de los que dispongamos para proteger a Rusia y a nuestro pueblo. Y estoy diciendo 'todos los medios' (...) Esto no es un bluf", subrayó.

Luego acusó a Occidente de participar en un "chantaje nuclear" y mencionó "declaraciones de algunos representantes de alto rango de los principales estados de la OTAN sobre la posibilidad de utilizar armas nucleares de destrucción masiva contra Rusia".

"Me gustaría recordar a quienes hacen este tipo de declaraciones que nuestro país también posee varios medios de destrucción, algunos de los cuales son más modernos que los de los países de la OTAN", amenazó.

La iniciativa marca una nueva escalada en el conflicto iniciado el 24 de febrero, y se dio un día después del anuncio de autoridades prorrusas sobre la celebración de referendos en cuatro regiones del este y el sur de Ucrania para incorporarse a Rusia, que se realizarán a partir de mañana, generando inmediata condena de los países occidentales.

El presidente estadounidense, Joe Biden, advirtió que las guerras nucleares "no pueden ganarse y nunca deben librarse" y criticó a Rusia por "hacer amenazas nucleares irresponsables".

El secretario general de la alianza bélica OTAN, Jens Stoltenberg, también acusó a Putin de utilizar una "retórica nuclear imprudente" al referirse a la guerra en Ucrania y alertó que el eventual uso de ese armamento "tendría consecuencias sin precedentes para Rusia".

El mandatario francés, Emmanuel Macron, instó a la comunidad internacional a "presionar al máximo" a Putin para detener "esta guerra que ya no tiene ningún sentido", mientras el canciller alemán, Olaf Scholz, tildó estas iniciativas como un "acto de desesperación".

Los anuncios del Kremlin se dan luego de recientes repliegues rusos en Ucrania que permitieron a Kiev recuperar porciones de territorio, si bien el Ejército invasor ha capturado total o parcialmente cuatro provincias clave del este (Donetsk y Lugansk) y sur de Ucrania (Jerson y Zaporiyia). (Télam)