El Ministerio de Defensa de Rusia dijo hoy que más de 200 efectivos de las fuerzas ucranianas murieron en las últimas horas durante una sucesión de ofensivas de las fuerzas rusas en el este de Ucrania.

Al menos 50 militares ucranianos murieron en una operación en la ciudad de Artemovsk, en la provincia de Donetsk, que además se saldó con la destrucción de seis vehículos blindados de combate de las Fuerzas Armadas de Ucrania, dijo un vocero de la cartera.

Otros 40 militares ucranianos murieron en un contraataque ruso en la localidad de Shevchenko, también en Donetsk, dijo el vocero, general Igor Konashenkov, en conferencia de prensa, informó la agencia de noticias rusa Interfax.

El general ruso indicó que más de 60 militares ucranianos murieron en otro contraataque ruso en el asentamiento de Yagodnoye, en la provincia de Jerkov, en el que además fueron destruidas dos camionetas y dos automóviles.

El vocero militar ruso también dijo que fuerzas ucranianas fracasaron en intentos de entrar en varios poblados de la vecina provincia de Lugansk controlados por el Ejército ruso.

Además, tres grupos de sabotaje y reconocimiento de las Fuerzas Armadas de Ucrania fueron destruidos en el área del asentamiento Chervonaya Dibrova, también en Lugansk, según Konashenkov.

"Las pérdidas del enemigo ascendieron a más de 80 militares ucranianos muertos y heridos, un tanque, un vehículo de combate de infantería y un vehículo blindado", aseguró.

El presidente ruso, Vladimir Putin, anunció en la madrugada del 24 de febrero de ese año una invasión a Ucrania para defender Donetsk y Lugansk, las dos provincias separatistas que integran la región del Donbass en el este ucraniano.

Estas provincias habían sido previamente reconocidas por Moscú como Estados soberanos frente a lo que Rusia catalogó de genocidio por parte de Kiev.

En ese momento, Putin había definido que uno de los objetivos fundamentales de dicha operación militar era la desmilitarización y desnazificación de Ucrania.

En octubre pasado, Rusia incluyó en su Constitución a las regiones ucranianas de Donetsk, Lugansk, Jerson y Zaporiyia después de que Putin promulgase los tratados de anexión de estas provincias.

Tanto Ucrania como la comunidad internacional rechazaron el anuncio e insistieron en la anexión carece de legitimidad bajo el derecho internacional. (Télam)