El Gobierno ruso aseguró hoy que su Ejército ya "liberó por completo" las zonas residenciales de Severodonetsk, mientras Kiev afirma que sus tropas aún mantenían "intensos combates" en esta ciudad clave del este de Ucrania que concentra los enfrentamientos armados en la región oriental del Donbass.

"Las zonas residenciales de Severodonetsk fueron liberadas por completo", declaró el ministro de Defensa ruso, Serguei Shoigu, en una alocución difundida por televisión en la que agregó que "la toma de control de la zona industrial y de las localidades vecinas continúa".

En consecuencia, Moscú controla ahora 97% de la región ucraniana de Lugansk, a la cual pertenece Severodonetsk, agregó Shoigu, citado por la agencia de noticias AFP.

"Las ciudades de Liman y Sviatogorsk, así como 15 otras localidades, fueron liberadas", agregó.

La toma de estas dos ciudades, de confirmarse, garantizaría a Moscú el control de las ciudades de Sloviansk y Kramatorsk, la capital de la región de Donetsk, aún bajo control ucraniano.

Previamente, en su mensaje nocturno el presidente ucraniano, Volodomir Zelenski, había sostenido que las tropas compatriotas estaban "aguantando sus posiciones" en la ciudad clave y que "los intensos combates callejeros continúan".

El alcalde de Severodonettsk, Oleksandr Striuk, aseguró que la "situación cambiaba a cada hora" en esa ciudad industrial calificada como "el corazón del objetivo del enemigo" por el Estado Mayor de Ucrania en el primer boletín de hoy, que informó también sobre ataques con aviones y helicópteros.

Las tropas rusas combaten también en la vecina ciudad de Lisichansk, igualmente importante porque se halla a una altura que permite el control de las localidades aledañas.

En tanto, una fuente de seguridad rusa citada por la agencia de noticias Sputnik aseguró hoy que "el batallón neonazi Azov" reapareció en la ciudad nororiental ucraniana de Sumi al frente de uno de los "líderes criminales".

"El batallón Azov Sumi está siendo formado con elementos radicales de esta ciudad (...) Está encabezado por Denis Sokur, líder de la célula local de Cuerpo Nacional (proscrito en Rusia), ala política de Azov", aseguró la fuente cuya identidad no fue informada.

El último grupo de 531 nacionalistas ucranianos que estaban atrincherados casi un mes en la planta siderúrgica Azovstal, último reducto de las tropas ucranianas en la ciudad de Mariupol, se rindió el 20 de mayo.

En total, sumaron más de 2.400 los individuos que se entregaron a las fuerzas de Rusia y prorrusas de Donetsk, señaló la agencia Sputnik.

En la medida en que el conflicto avanza, las autoridades ucranias claman por más ayuda de las potencias occidentales.

El asesor de la presidencia de Ucrania, Alexei Arestovich, dijo hoy que el Ejército ucraniano necesita al menos 60 lanzacohetes múltiples para frenar el avance de las tropas rusas.

"Si conseguimos 60 sistemas como este, los rusos perderán toda capacidad de avanzar, los detendremos en seco. Si conseguimos 40, avanzarán, aunque muy lento y con muchas bajas; con 20 seguirán avanzando con más bajas que ahora", opinó Arestovich consultado por el diario The Guardian.

Ayer, el ministro de Defensa británico, Ben Wallace, anunció que el Reino Unido enviará a Ucrania lanzacohetes múltiples M270 para hacer frente a la artillería rusa.

"Cuantos menos (lanzacohetes) tengamos, peor será nuestra situación. Nuestras tropas seguirán muriendo y seguiremos perdiendo terreno", alertó el asesor del presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, de acuerdo con reseñas de las agencias Sputnik y Europa Press.

En tanto, el embajador ruso en Estados Unidos, Anatoli Antonov, denunció hoy que los periodistas rusos en ese país sufren una campaña de hostigamiento.

"Periodistas rusos que viajan por trabajo a Estados Unidos se ven acosados. Enfrentan prohibición directa de difusión en territorio estadounidense, limitaciones de acceso a eventos oficiales, dificultades para conseguir visados laborales, bloqueo de cuentas bancarias", enumeró Antonov en la red social Telegram.

El embajador mencionó además que a veces son contactados por la inteligencia de Estados Unidos, que busca reclutarlos.

La vocera de la cancillería rusa, María Zajarova, reveló el pasado 13 de mayo que agentes del FBI se habían acercado en dos ocasiones al jefe de una corresponsalía rusa e intentado "involucrarle en una colaboración comprometedora".

En tanto, la muerte de un importante general ruso en el Donbass fue confirmada hoy por el líder de los separatistas rusos en la región, Denis Pushilin.

En un mensaje publicado en Telegram, Pushilin envió sus "sinceras condolencias a la familia y los amigos" del general Roman Kutuzov, "que mostró con su ejemplo cómo servir a la patria".

"Mientras nuestros generales luchen junto a los soldados, nuestro país y nuestra nación serán invencibles", añadió el líder separatista, que acompañó su mensaje por una foto en blanco y negro del general.

La muerte del general Kutuzov había sido anunciada el domingo por un corresponsal de guerra ruso, Alexander Sladkov, pero aún no había sido confirmada por fuentes oficiales.

Varios militares rusos de alto rango han muerto desde el inicio de la ofensiva lanzada por Moscú en Ucrania el 24 de febrero.

No se conoce el número exacto, ya que las autoridades rusas rara vez informan de sus pérdidas.

A fines de marzo, una ceremonia en la Crimea anexada rindió homenaje al subcomandante de la flota rusa del mar Negro Andrei Pali, muerto en combate en Ucrania cerca de Mariupol.

En abril se celebraron los funerales del general Vladimir Frolov en San Petersburgo, y las autoridades locales declararon que había tenido una "muerte heroica" en Ucrania. (Télam)