La ciudad de Río de Janeiro exigirá a cariocas y turistas un pasaporte de vacunación contra el coronavirus a partir del 1 de septiembre para ingresar en cines, teatros, estadios, museos, parques de diversiones y gimnasios, entre otros establecimientos de uso colectivo, a fin de intentar evitar una ola de la variante Delta.

El intendente carioca, Eduardo Paes, afirmó hoy en conferencia de prensa que los planes de flexibilización fueron postergados y que esta medida de pedir certificado de vacunación "es una preparación" para la apertura cuando lo permita la pandemia.

Un decreto con las medidas fue publicado hoy, y sigue el anuncio hecho por San Pablo, aunque sin detalles por ahora, de que la vacunación será una exigencia para ocupar espacios colectivos.

Se tolerará el certificado de la primera dosis de acuerdo con la franja etaria dentro del plan de vacunación, aclaró Paes.

"Si todo el mundo se vacuna saldremos más rápido. No podremos fiscalizar todos los lugares, por eso les pedimos a los dueños de los espacios que fiscalicen para que todo vuelva rápido a la normalidad", afirmó el alcalde.

Río de Janeiro ya comenzó la vacunación de menores entre 12 y 17 años.

"No es posible que las personas que no se vacunen quieran tener una vida normal", afirmó.

El comprobante de vacunación será obligatorio en gimnasios, piscinas, clubes sociales, estadios, cines, teatros, salas de conciertos, rondas de samba, circos y espacios recreación infantil, además de museos, galerías, exposiciones, parques de diversiones, conferencias, convenciones y ferias comerciales.

El Ministerio de Salud de Brasil considera no obligatoria la vacunación en el país, que es el segundo en muertes después de Estados Unidos y el tercero en caso tras Estados Unidos e India.

La oficina de Turismo de Río de Janeiro en paralelo planifica fiestsa de fin de año con los tradicionales fuegos artificiales y la realización, en algún formato, del Carnaval 2022.


(Télam)