El Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) se reunió hoy para discutir los últimos lanzamientos de misiles de Corea del Norte, pero no tomó ninguna decisión inmediata pese a que Estados Unidos dijese de que el organismo estaba considerando nuevas medidas.

A diferencia de lo ocurrido hace un año, cuando cinco naciones europeas describieron los ensayos como una "provocación", esta vez el Consejo de Seguridad o las naciones participantes no hicieron declaraciones luego de la reunión de media hora a puertas cerradas.

No obstante, un diplomático, citado por la agencia AFP, sostuvo que hubo "preocupaciones expresadas por la mayoría de los miembros", y que se renovaron los pedidos de desnuclearización, aunque no se planteó ninguna declaración.

Este encuentro, convocado por el Reino Unido, Estonia, Francia, Irlanda y Noruega, ya había sido denunciado por Corea del Norte.

Un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores, Jo Chol Su, acusó al Consejo de Seguridad de usar un "doble rasero" y sostuvo que países de todo el mundo "están disparando todo tipo de proyectiles", de acuerdo al comunicado emitido por la agencia KCNA.

El encuentro del Consejo de Seguridad se concretó una semana después de que Corea del Norte lanzara dos armas que Estados Unidos y otros países denunciaron como misiles balísticos de corto alcance, algo prohibido por las resoluciones del organismo.

Si bien Estados Unidos fue cuidadoso en sus declaraciones sobre Corea del Norte, con advertencias del presidente Joe Biden sobre las consecuencias, también invitó a Pyongyang a elegir la diplomacia, y en lugar de convocar una reunión del Consejo de Seguridad, remitió los lanzamientos a su comité de sanciones para su evaluación.

"Celebramos una reunión del comité sobre sanciones y estamos analizando acciones adicionales que podríamos tomar aquí en Nueva York", expresó el lunes pasado Linda Thomas-Greenfield, embajadora de Estados Unidos ante Naciones Unidas, sin detallar medidas.

Por su parte, Corea del Norte exigió el levantamiento de sanciones anteriores de la ONU, un punto de fricción que echó por tierra la segunda cumbre entre Kim Jong Un y el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien se reunió con el hombre fuerte de Corea del Norte.

Biden criticó duramente las cumbres de Trump con Kim y se espera que promueva el diálogo a bajos niveles.

Rusia, que junto con China tiene relaciones cordiales con Pyongyang, advirtió contra cualquier nueva sanción a Corea del Norte.

"Es un momento de evaluación, no de acción", manifestó el embajador de Rusia, Dmitry Polyanskiy, y agregó: "Damos la bienvenida a cualquier tipo de diálogo, bilateral o multilateral".

"Esperamos que no haya tensiones en la península de Corea y que todas las partes se abstengan de actos y retórica provocadores que no ayudan", enfatizó. (Télam)