El primer ministro de Georgia, Guiorgui Gajaria, renunció hoy en medio de una crisis política generada por el intento de detener a un líder opositor, y la oposición reclamó que se convoque a elecciones legislativas anticipadas, informó la prensa internacional.

La dimisión de Gajaria sigue a una crisis iniciada a partir de los comicios parlamentarios de octubre pasado, que la oposición sostiene que fueron fraudulentos y por eso bloquea la actividad del parlamento.

“Tomé la decisión de dejar mi cargo”, dijo Gajaria después de que un tribunal ordenara ayer la detención preventiva de Nika Melia, dirigente del Movimiento Nacional Unificado (MNU), partido del exiliado expresidente Mijeil Saakashvili.

“Es inadmisible implementar una decisión judicial si esta presenta un riesgo para la salud y la vida de nuestros ciudadanos, y crea la posibilidad de una escalada política en el país”, argumentó Gajaria, según la agencia de noticias AFP, que juzgó inesperada la renuncia.

Melia está acusado de organizar “violencia en masa” en las manifestaciones que sacudieron durante cerca de una semana al país en 2019, por lo que podría ser condenado a nueve años de cárcel.

Sus partidarios denuncian que es víctima de una persecución política y advirtieron que se opondrán a cualquier intento de la policía de detenerlo.

El partido gobernante, Sueño Georgiano, anunció que el sucesor de Gajaria será el hasta ahora ministro de Defensa y ex primer ministro Irakli Garibashvili.

Melia calificó el nombramiento de “cómico” y sostuvo que esta decisión supondrá que “el Sueño Georgiano acabó y que las elecciones anticipadas son inminentes”.

“El poder va a cambiar en Georgia de manera pacífica y muy próximamente”, agregó el líder opositor.

La oposición reclama elecciones anticipadas desde los polémicos comicios de octubre, que ganó por poca diferencia Sueño Georgiano, un partido fundado por el ex primer ministro Bidzina Ivanishvili, el hombre más rico del país. (Télam)