El Reino Unido anunció hoy que congeló activos en el país y prohibió el ingreso de decenas de funcionarios iraníes por la represión de las protestas en Irán iniciadas en septiembre por la muerte de la joven Mahsa Amini.

Las protestas continúan en todo Irán desde que Amini, de 22 años, muriera en un hospital de Teherán tres días después de haber sido detenida por la policía de la moral iraní por supuestamente llevar mal puesto el velo con que las mujeres deben cubrir su cabeza y pecho, según las normas imperantes en el país islámico.

Las autoridades dijeron que su muerte, el 16 de septiembre, fue por causas naturales no traumáticas, debido a una patología preexistente, pero las sospechas de que pudo haber sido golpeada desataron protestas que han sido duramente reprimidas.

Disidentes iraníes en el exilio dicen que cientos de personas murieron en las protestas y miles fueron detenidas.

El Reino Unido, que ya había sancionado a la policía de la moral iraní el mes pasado, anunció más penalidades contra funcionarios por su rol en la represión de las protestas.

El canciller James Cleverly dijo que entre los nuevos sancionados está el ministro de Comunicaciones Issa Zarepour y varios subalternos encargados de hacer cumplir la ley, así como integrantes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) involucrados en la represión.

"Estas sanciones se dirigen a funcionarios del régimen iraní que son responsables de atroces violaciones de derechos humanos. Junto con nuestros socios, hemos enviado un mensaje claro al régimen iraní: se debe detener la represión violenta de las protestas y se debe respetar la libertad de expresión", dijo Cleverly en un comunicado.

Zarepour y Vahid Mohammad Naser Majid, jefe de la Policía Cibernética de Irán, fueron sancionados por cerrar Internet en Irán, lo que incluye deshabilitar WhatsApp e Instagram y prohibir el uso de la aplicación Google Play y las redes privadas virtuales (VPN), según el ministro Cleverly.

Agregó que sus acciones son parte de una represión más amplia de la libertad de expresión en Irán que incluyó el arresto y la detención de más de 40 periodistas y niñas iraníes enviadas a "centros psicológicos" por protestar por su derecho a elegir qué ponerse, según el régimen.

Estas sanciones asegurarán que las personas en la lista no puedan viajar al Reino Unido y cualquiera de sus activos en el Reino Unido será congelado. (Télam)